2384. 15 años del fin de ETA
Vocabulary
- terrorismo terrorism.
- independencia independence.
- asesinatos murders.
- dictadura dictatorship.
- transición transition (to democracy).
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Hoy hablamos episodio 2384, 15 años del fin de ETA. Bienvenido a Hoy hablamos el podcast para aprender español cada día. Si escuchas este podcast cada día, tu español estará mejorando, eso está claro. Pero si quieres ir más rápido, hazte suscriptor premium.
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Hola oyente, ¿qué tal? No hay nada más terrible que vivir con miedo a que te maten. Y en España, hasta hace 15 años, ese terror existía. Hoy vamos a hablar de la banda terrorista que provocaba ese pánico en nuestro país.
Hoy hablamos de los 15 años del fin de ETA. El 20 de octubre de 2011 es una fecha que España siempre recordará. Ese día se puso fin a una historia de terrorismo que dejó tras de sí unas cifras de auténtico terror.
Más de 850 asesinatos, más de 2.000 heridos y más de 80 secuestros. ¿Qué pasó ese día? Que la banda terrorista ETA anunció que abandonaba definitivamente la violencia.
Más tarde, el 3 de mayo de 2018, anunció su disolución. Es decir, que la organización dejaba de existir. Hoy, cuando se cumplen 15 años desde que ETA dejó de matar, vamos a conocer un poco mejor la historia de esta banda terrorista y cómo afectó a la vida en nuestro país.
Si te parece, oyente, vamos a empezar por el principio y vamos a responder a una pregunta. ¿Qué era ETA? Lo primero que vamos a decir es que ETA son las siglas de Euskadi Ta Askatasuna. En euskera, que es el idioma que se habla en el País Vasco, significa País Vasco y Libertad.
ETA era una organización terrorista nacionalista vasca. Ellos mismos se definían también como socialistas y revolucionarios, y su objetivo era la independencia de Euskadi. Déjame que te explique esto un poco mejor antes de seguir con su historia.
Ellos querían que lo que conocemos como el País Vasco, es decir, Vizcaya, Guipúzcoa, y Álava formara un estado independiente de habla vasca. Ese estado incluiría también a Navarra y al país vasco francés. Y querían conseguirlo a través de la autodeterminación, es decir, que los ciudadanos de esos territorios decidieran separarse de España y de Francia.
El problema es que para conseguir estos objetivos decidieron usar la violencia y las armas. En lugar de emplear la vía de la política, emplearon la vía de la violencia y el terrorismo.
¿Y cómo nace ETA? Para responder a esto nos tenemos que ir a finales de los años 50 del siglo pasado. Esta organización la creó un grupo de jóvenes de ideas nacionalistas radicales que habían crecido en los círculos del Partido Nacionalista Vasco, el PNV, que representaba el nacionalismo tradicional.
Para entender el nacimiento de ETA tenemos que entender el contexto político de la época. Y ojo, que cuando digo entender no significa justificar. España estaba inmersa en el franquismo y una de las ideas de esta dictadura es que no había cabida para los que pensaban diferente y tampoco para los nacionalismos. Por eso los líderes del PNV, que encabezaban el movimiento nacionalista vasco, estaban en el exilio, estaban fuera de España, concretamente en Francia.
Así que este grupo de jóvenes piensa que se puede ir más allá en la lucha por la independencia si se utiliza la violencia. Eran de la idea de que la violencia de la dictadura se combatía con más violencia.
De esta manera, la primera vez que ETA mata es en el año 1968. Dos miembros de la banda, los llamados Etarras, mataron a tiros en un control de carretera al Guardia Civil de Tráfico José Antonio Pardines.
Pocos meses después, cometen su primer asignato planificado, cuando matan a tiros a un inspector de policía. Pero quizás su víctima más impactante durante el franquismo llegó en el año 1973. En esa época, el dictador Franco ya estaba muy mayor, de hecho moriría dos años después, y estaba en el aire quien iba a ser su sucesor, es decir, nadie sabía qué iba a pasar cuando muriera.
Pues bien, en ese año ETA mata al que por aquel entonces era el presidente del gobierno de nuestro país, Luis Carrero Blanco. Hicieron volar por los aires su coche con una bomba tras salir de Misa en Madrid. Murieron él, su conductor y su escolta.
Claro, esto supuso la consolidación definitiva de ETA como grupo terrorista. Ya no era una banda joven que actuaba en el País Vasco. Ahora era capaz de matar al presidente del gobierno en pleno Madrid, en plena capital.
Y ojo, porque este asinato, y entendamos esto en el contexto político de una dictadura, generó simpatías en una parte de los sectores de izquierdas y prodemocráticos.
¿Por qué? Porque Carreo Blanco era el sucesor natural de Franco, el que supuestamente iba a continuar con la dictadura. Y ante esta situación de opresión, según cuentan los historiadores, una parte de la sociedad vio con buenos ojos aquel atentado.
Pero claro, tú pensarás, faltaba poco para la muerte de Franco y estaba a punto de empezar la transición, la época que llevaría España a la democracia.
Entonces ya no habría ese opresor contra el que utilizar la violencia, ¿verdad? Por lo que ETA debería haber desaparecido con la democracia. Pues lo cierto es que la llegada de la democracia no acabó para nada con ETA. Es más, su época más sangrienta estaba aún por llegar.
De hecho, ETA mató al 95% de sus víctimas después de la muerte de Franco. Sus años más terribles son los llamados años de plomo, más o menos entre 1978 y 1980, justo en los inicios de la democracia en nuestro país.
Fíjate que en 1980, que fue el año más sangriento, asesinó a casi 100 personas. eso supone un asesinato cada 3 o 4 días. ¿Te das cuenta de la barbaridad que supone esto?
Lo que sí es cierto es que, desde su creación, ETA tuvo varias escisiones, es decir, divisiones internas por discrepancias entre sus miembros, que llevaron a la separación de algunos de ellos.
La más conocida se produjo en el año 1974, cuando se creó el grupo ETA Político-Militar. Este grupo terminó disolviéndose en 1982, ya en plena democracia, y sus miembros se sumaron a diferentes partidos de la izquierda vasca.
Creo que para que entiendas bien a ETA y su repercusión en la sociedad española y vasca, te tengo que contar los apoyos con los que contaba. Antes de nada, hay que decir que la mayoría de la sociedad vasca rechazaba el terrorismo como forma de conseguir la independencia. Pero existía una parte que sí apoyaba a la banda.
Existía lo que se conocía como la izquierda berchale, que tenía un partido político con bastantes miembros y seguidores que brindaba apoyo logístico, económico y político a la banda. Ese partido político se llamaba Erribatasuna y se presentaba a las elecciones. Tenía representación en el Congreso y
y conseguía entre el 12% y el 20% de los votos en el País Vasco. Años más tarde terminó siendo ilegalizado por su conexión con ETA. Además, existía una parte más joven que protestaba en la calle y que utilizaba la violencia en forma de vandalismo callejero. Por ejemplo, quemaba contenedores.
Era lo que se conocía como la cale borroca, que literalmente significa lucha callejera. Algunos ejemplos del apoyo que daban a ETA era dinero o esconder a los etarras en sus casas cuando escapaban de la policía.
También se manifestaban públicamente a su favor y trataban a los etarras como héroes. Hoy en día, el partido que ocupa ese espacio político es Bildu, una colección de partidos que recoge la herencia de Batasuna, ese partido que fue legalizado en 2003.
Bildu rechaza la violencia en sus estatutos y se presenta a las elecciones en el País Vasco, en Navarra y en toda España, pero sigue generando polémica. En las elecciones municipales de 2023 incluyó en sus listas de candidatos a 44 personas que habían sido condenadas por pertenecer o colaborar con ETA. siete de ellas cometieron asesinatos. Bildu justificó esto diciendo que esas personas ya habían cumplido su condena y tenían derecho a presentarse.
Debido a la polémica, los siete condenados por asesinato renunciaron a ocupar sus cargos. En las últimas elecciones vascas, en 2024, Bildu consiguió un 32% de los votos, prácticamente los mismos votos que el PNV, que fue el partido más votado.
Y te resumo un poco cómo se ve este tema en España, de forma un poco simplista. Los partidos de derecha en España consideran que Bildu es como el heredero de ETA y pactar con ellos es una tradición a las víctimas. Para la izquierda, ETA ya no existe. Bildu es un partido democrático, como cualquier otro, y el partido es justamente el resultado lógico del fin de ETA y lo que se había reclamado durante décadas, que los terroristas dejaran las armas e hicieran política.
Seguimos con la historia de ETA. Hay que decir también que ETA no solo utilizaba las armas, sino también la extorsión, es decir, el chantaje, como método de represión.
De hecho, una de sus formas de financiación fueron, por un lado, los secuestros y, por otro, lo que se conocía como el impuesto revolucionario. ¿Qué era eso? Consistía en que empresarios o gente de dinero tenían que pagar a la banda y evidentemente no pagar tenía consecuencias muy graves. Por eso, una de las cosas que ETA provocó en el País Vasco es que fuera una sociedad dividida en dos.
Una de las partes tenía pánico absoluto. No solo a salir a la calle y que les pegaran un tiro, sino también a hablar y a manifestar sus opiniones por miedo a las consecuencias.
Hay una serie en HBO llamada Patria donde se puede ver este miedo que generaba ETA. Te la recomiendo. De esta manera, durante años, el País Vasco y el resto de España vivieron atemorizados por los atentados de ETA, Porque ya no se trataba solo de matar a políticos, a guardias civiles, militares o policías o empresarios.
Toda la población civil estaba en peligro. De hecho, uno de los atentados más recordados es el de 1987, cuando colocó una bomba en un hipermercado llamado Hipercor en Barcelona y mató a 21 personas.
Parecía que el terror nunca se iba a acabar. Y entonces ocurrió algo terrible que supuso un punto de inflexión. Fue en el año 1997, el secuestro de Miguel Ángel Blanco, un joven concejal del Partido Popular en Ermua, un pueblo del País Vasco.
La banda lo secuestró y le dio al gobierno 48 horas para acercar a todos los presos etarras a las cárceles del País Vasco. Eso movilizó a un país entero que salió a la calle con las manos pintadas de blanco para pedir la liberación del joven. Lo importante es que las movilizaciones también se produjeron en el País Vasco, donde muchos vascos dejaron el miedo a un lado.
No olvidemos que sus vidas estaban en juego por las posibles represalias. Y aún así salieron a la calle y dijeron basta ya. Por desgracia, Miguel Ángel Blanco fue asesinado.
Pero fue el principio del fin. ETA cada vez tenía menos apoyos en la sociedad vasca y cada vez tenía menos cabida en un mundo donde el terrorismo se perseguía con más mano dura, sobre todo después de los atentados del 11 de septiembre en Nueva York.
En España, sobrevivir se les puso cada vez más difícil. La presión policial y judicial fue la clave para acabar con la banda terrorista. Por un lado, los líderes de ETA duraban poco, porque eran detenidos bastante rápido. Por otro lado, la justicia ilegalizó al partido político Batasuna en 2003 y también cerró negocios como periódicos o bares vinculados con la banda terrorista.
Tanto el partido como los negocios servían para financiar su actividad. Todo esto los dejó sin dinero y sin liderazgo. La última víctima mortal de ETA fue un policía francés, Jean-Claude Noran, que murió en el año 2010 en un enfrentamiento con miembros de la banda cerca de París.
Un año después, en 2011, ETA comunicó que abandonaba las armas. Fue el fin del terror. Y por primera vez desde hacía muchos años, España entera y el País Vasco en particular pudieron por fin respirar.
Hoy, 15 años después, el recuerdo de las víctimas sigue muy presente. Pero al menos ya nadie en este país tiene que vivir con miedo a que lo maten por lo que piensa. Esto ha sido todo por hoy.