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2378. Cenamos muy tarde, con Paco

Vocabulary

  • cenar to have dinner.
  • desayunar to have breakfast.
  • la merienda afternoon snack.
  • cambiar de hábitos to change habits.
  • impensable unthinkable.

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Hoy hablamos episodio 2378. Cenamos muy tarde, con Paco. Bienvenidos a Hoy hablamos, el podcast diario para aprender español. Como siempre, hoy publicamos un episodio en abierto y otro episodio exclusivo para los suscriptores Premium.

En el podcast Premium, Rebello hablamos sobre los restaurantes tipo buffet. Puedes escuchar este episodio si te haces suscriptor Premium en hoyhablamos.com.

Ahora, en este episodio, Paco y yo hablamos sobre la hora a la que cenamos los españoles y veremos cómo está cambiando. Vamos con el episodio. Hola, Paco. ¿Qué tal?

Buenos días, Roy. Buenos días, queridos oyentes. Pues me pillas aquí, que acabo de cenar y tengo entonces el estómago lleno. Pero Paco, hoy estamos grabando a las 11 de la mañana.

¿Cómo que acabas de cenar a las 11 de la mañana? Bueno, es que todo el mundo me dice que cenar pronto es la clave, que cenar pronto es bueno para la salud, que tenemos que cambiar de hábitos los españoles. Pues aquí me tienes. Yo he decidido cambiar de hábitos

Al menos para la cena ya ceno mucho antes. Sí, mucho antes. Tú eres un poco radical, Paco. No hay que tomarse las cosas de forma tan extrema. ¿Qué pasa por cenar a las 11 de la mañana?

Déjame vivir mi vida tranquilo. ¿Pero a qué hora desayunas entonces? A las 8 de la mañana. ¿Y a qué hora comes? A las 9 y media. Ostras, tú vas a tope.

O sea, tú de 8 a 11 es como tus horas para comer. Es el tiempo de comer. Estás ahí, que tomas el desayuno, la comida, la cena. Y luego ya está, porque hay que digerir bien la cena antes de dormir, ¿no?

Exactamente, Roy. No es bueno irse a la cama con el estómago lleno. Entonces yo eso me lo tomo muy en serio, porque hace tiempo vi... Un vídeo en YouTube que decía eso y yo eso lo sigo al pie de la letra.

Pues está bien, Paco. Al final hay que preocuparse por la salud, ¿no? Quizá cenar 10 horas antes de ir a dormir es un poco exagerado, pero ahora ya en serio sí que dicen que es bueno, ¿no? Cenar unas horitas antes de ir a dormir.

Estamos de broma, obviamente, ¿no? Paco, no cena a las 11 de la mañana. Por favor, Paco, desmiente esta información. Lo desmiento. Que nadie se preocupe por mi salud.

Lo desmiento totalmente. Y Roy, tú lo mismo, tú tampoco cenas tan pronto. No, yo de hecho ceno bastante tarde. Ahora vamos a hablar de este tema, ¿no?

Porque hemos leído un artículo que hablaba de que se están acabando las cenas a las 10 en España. Porque en España somos famosos por cenar muy tarde. Y el artículo que hemos leído, que vamos a comentar hoy, dice que parece que los españoles poco a poco estamos cenando más temprano. No tan temprano como las 11 de la mañana, porque eso es una exageración, por supuesto.

Pero sí que parece que ya cenar a las 11 de la noche, por ejemplo, que hasta hace unos años pues era más o menos normal. No lo hacía todo el mundo, pero había alguna persona que cenaba a las 10 y media o a las 11 de la noche. Pues eso ya es algo muy raro y parece que cada vez cenamos más temprano, Paco. Bueno, de hecho, Roy, ahora ceno a las 8 y media.

Y es algo que vengo haciendo en los últimos años porque, como muchos españoles, yo antes cenaba también a las nueve y media, a las diez, diez y media. ¿Te pasaba a ti también? Me pasa, me pasa. Te pasa, claro.

Yo no he superado esto. Aunque las estadísticas dicen que los españoles estamos cenando más temprano, yo soy el que rompe la estadística. Yo soy el que no cumple esta estadística. Al final es una media.

Yo soy un poco aleatorio con esto de las cenas. Algún día Rebeca y yo cenamos a las nueve o nueve y media, pero no sé, solemos acabar muy tarde de cenar. Solemos cenar tarde, generalmente. No sabría decirte por qué, Paco, pero al final nos ponemos a hacer una cosa, a hacer otra...

El tiempo pasa volando y dices, ostras, son las 10, hay que cenar. Hay algunos argumentos que empujan a los españoles a cenar tarde. Y tiene sentido, ¿eh? Sí, ahora los veremos, ¿no?

Pero bueno, sí que es cierto que en España cenamos más tarde que en el resto de Europa. De hecho, Paco, te iba a decir que tú me estás diciendo que cenas a las 8 y media, pero claro, lo tuyo es trampa. Y digo que es trampa porque tú no vives en España. Tú vives en Polonia.

Entonces, a ver, si vives en Polonia, tienes que adaptarte un poco a los horarios polacos. Entonces, yo creo que tú cenas tarde incluso, ¿no? Para el estándar polaco.

Bueno, y es verdad que en ocasiones cuando vamos a algún restaurante por aquí en la ciudad, pues quieres entrar a las nueve y media o a las diez. Y ya no te dejan, no te dejan entrar. Dicen que van a cerrar pronto. Y eso en España es impensable porque a las 9 y media o a las 10 es cuando mucha gente va a cenar.

Es que eso es un choque cultural muy típico en España, ¿no? Lo hemos comentado muchas veces. El turista que llega a España y quiere cenar a las 6 o a las 7 y de repente no hay ningún restaurante abierto. Es cierto que esto depende de la ciudad.

Si tú estás en una ciudad muy turística, los restaurantes no son tontos y abren para los turistas. Pero si tú estás en un sitio que no es tan turístico y tal, los restaurantes tienen horarios locales. Y tú no puedes cenar a las 7 de la tarde. Vamos a ver, eso es una vergüenza, hombre.

Eso no es una cena. A ver, Richard, aquí no se cena a las 7 de la tarde. Eso es una merienda. Eso es una merienda. Que ya sabes que en España tenemos algo muy importante para muchas familias que se llama la merienda.

Exacto. Entonces, bueno, yo digo Richard porque digo típico nombre así. Pues este me salió un nombre inglés, ¿no? O Marie, Marie de Francia. Aquí no se cena a siete de la tarde.

Sí, de hecho, el camarero pues le va a decir a esa pobre persona que tiene hambre y que quiere cenar, le va a decir, oye, que la cocina abre a las nueve. No es que no queramos servirte la cena, es que el cocinero todavía no está aquí. Claro, no hay nadie en cocina, no podemos servir comida. A lo mejor te hacen un sándwich, algo frío, ¿no?

Te ponen unas patatas de bolsa, unas aceitunas. Sí, sí, cosas no muy elaboradas, pero también pueden estar muy ricas. Y claro, entonces los turistas van a quedarse con ese pensamiento, van a decir, oye, qué perezosos son estos españoles que los restaurantes no abren hasta las 9. Pero claro, cuando ya aprenden un poquito sobre la cultura española, la historia de España, de hecho, yo creo que todos los oyentes ya lo saben, ¿no?

Vosotros, oyentes, no os sorprendéis cuando venís a España y veis que no podéis cenar a las 7 de la tarde. Aunque, como he dicho, en los sitios turísticos no es raro. Yo, de hecho, recuerdo una vez, Paco, que estaba en Canarias y no sé por qué Rebeca y yo cenamos a las 6 de la tarde. Nosotros nos adaptamos.

Era un sitio que había muchos turistas extranjeros y nos pusimos a cenar a las 6 de la tarde. Fue algo muy raro, la verdad. ¿Y luego os fuisteis a dormir a las 9 de la noche o qué?

No, la verdad fuimos a dormir tarde como siempre, pero sí que fue algo un poco raro. Nos sentimos como extranjeros en nuestro propio país. Porque claro, fuimos a cenar a las 6 de la tarde a una hamburguesería que estaba abierta y el camarero nos hablaba en inglés.

Que era un canario, pero nos hablaba en inglés porque claro, estaba desubicado. Pensaba que éramos turistas británicos quizá. Vale, y en realidad las seis de la tarde para vosotros eran las siete, porque en la península, por supuesto, hay una hora más. O en Canarias hay una hora menos que en la península.

Es verdad, no lo había pensado. ¿Sabes qué pasa? Que ese día no habíamos comido. No sé por qué nos habíamos saltado la comida, porque a veces cuando hacemos turismo, Rebeca y yo, pues hacemos cosas un poco raras, ¿no?

Y nos saltamos la comida porque queremos ir a algún sitio y no queremos perder tiempo parando a comer. Entonces, como nos habíamos saltado la comida, cenamos a las seis hora local.

Claro, no sé si estábamos cenando o comiendo tarde, Paco. No lo tengo muy claro, porque no recuerdo si luego cenamos más tarde. Seguro que luego cenamos a las diez. Seguro que sí.

Seguro, seguro que sí, porque al final con una comida al día, oye, haciendo turismo, que vas a estar de un lado para otro caminando mucho, pues vas a cansarte. Entonces, bueno, empecé diciendo que cenamos temprano, pero al final en realidad comí a las seis de la tarde. No, o sea, esto es una vergüenza comer a las seis de la tarde. Es muy tarde para la comida principal del día.

Pero bueno, volvamos al tema de por qué cenamos más temprano en España. Este dato de que cenamos más temprano, el artículo lo saca de unos estudios que han hecho en restaurantes y veían a qué horas hacían las reservas. Y entonces estuvieron viendo de la última década y resulta que hace 10 años... Las reservas de los restaurantes antes de las 9 de la noche, que es una hora relativamente temprana en España para cenar, eran de un 27%.

Es decir, solo el 27% de las personas que cenaban cenaban antes de las 9 en un restaurante. Esto era hace 10 años, ¿verdad? Exacto, hace 10 años un 27% de las personas que iban a un restaurante cenaban antes de las 9. Ahora, Paco, es el 50% de las reservas.

Yo me quedé un poco loco con este dato, la verdad. O sea, me sorprendió mucho... Yo creo que en mi ciudad, en Vigo, no es así, sinceramente, aunque no tengo datos, pero por mis datos empíricos observacionales, estoy ahí observando a los homo sapiens que cenan en mi ciudad. En Vigo no se cena tan temprano.

Yo creo que también influye un poquito quizá a los turistas y tal, o quizá... Ciudades más grandes, la gente tiene que organizarse mejor y cenar más temprano. Pero claro, la mitad de las reservas antes de las 9 me parece un dato súper loco. Vale, pero algo interesante aquí, Roy, es que si una persona reserva a las 8 y media, no significa que vayan a cenar a las 8 y media.

Es decir, hacen esa reserva para las 8 y media, pero luego llegan, empiezan con un refresco, se ponen a hablar y al final acaban cenando a las 9 y media. Tienes razón. Y cuando decimos antes de las 9, se entiende que a las 9 en punto, bueno, también entra en la estadística si tú reservas a las 9 en punto. Y sí, es un horario bastante habitual.

Reservas a las 9 y entre que pides y te ponen la comida, quizás hasta las 9 y media o incluso 10, dependiendo del sitio, no estás cenando. Entonces, sí, sí, quizás soy un poco exagerado. Venga, me creo la estadística, Paco.

Vale, pero igualmente, igualmente podemos ver que hay un cambio, ¿no? Podemos ver que algo está cambiando y hay una tendencia a que ahora también cenemos antes.

Exacto. Y de hecho no necesitamos estadísticas para ver eso. Yo lo veo con mis amigos, con mi familia, la gente que conozco y tal. Sí que hay una tendencia en la sociedad de cenar antes.

Entonces, bueno, los datos lo confirman y la observación pues también lo confirma. Y Paco, un dato interesante de estos datos es que las cenas a las 11, hace 10 años, sí que había un 6% de reservas. Que esto ya es muy loco para los oyentes extranjeros, ¿no? Cenar a las 11.

A las 11 de la noche tú deberías haber estado ya 3 horas en la cama durmiendo. No, no. Esto de las 11 ni siquiera es cenar a las 11. Es hacer una reserva para las 11.

Tienes razón. Es decir, que reservas a las 11 y quizás vas a empezar a comer a las 11 y media o a media noche. Sí, sí. O sea, una cosa bastante loca. ¿Qué pasa?

Era un porcentaje pequeño, ¿no? Un 6%. Pero bueno, 6 de cada 100 personas hacían esto. Este porcentaje ha bajado a menos del 2%. Ahora ya es algo muy raro, pero bueno, todavía hay gente rara.

Creo que ese porcentaje corresponde a las personas más introvertidas, que van a los restaurantes cuando no hay nadie. Claro, no te sientes muy cómodo estando en sitios con mucha gente, entonces reservas a las 11 para cenar muy tarde. No obstante, Roy, muchas veces vas a los restaurantes y sí, a las 11 y media o a medianoche, el restaurante está petado, está petado de gente. Está lleno, es cierto.

Aunque casi nadie reserva a las 11, tú vas al restaurante y está lleno de gente. ¿Qué pasa? Es gente que ha reservado antes. Me imagino que a las 10 y cuarto, 10 y media, 11 menos cuarto.

Lo que pasa es que en España solemos echarnos un ratito largo en el restaurante. Supongo que en muchos países es así, pero en otros no. Yo recuerdo en algunos países donde tú ibas al restaurante...

cenabas y como que ya te metían un poquito de prisa o había así como un poquito de presión para que te fueses, porque ya habías acabado de comer, entonces, oye, acabaste de comer, vete. En España no, ¿eh? Cenamos y estamos un rato ahí charlando, tranquilos. Nos gusta tomarnos las cosas con calma.

Sí, tú vas a cenar a un restaurante y tienes en la cabeza que te vas a quedar con los amigos, con tus familiares, te vas a quedar al menos dos horas y media, tres horas. ¿Nadie va a un restaurante para cenar en una hora? No, no. Eso es raro en España, pero en otros países sí que es habitual.

¿Qué pasa? Que esto, a ver, a los restaurantes no les gusta porque al final facturan menos dinero, ¿no? Ganan menos dinero y para... Para que esté abierto el restaurante tiene que ganar dinero.

Si no, sería un comedor social, sería una ONG o algo así. Pero claro, necesita ganar dinero para ser rentable y pagar los salarios y poder funcionar. Entonces, ¿qué pasa? Que claro, había una época en la que esto era un poco descarado, ¿no, Paco?

Íbamos ahí a cenar a las 9 y eran las 11 o las 12 y todavía estábamos en el restaurante. Y claro, el restaurante podía servir muy pocas mesas. Entonces ahora ha cambiado un poquito este tema de reservar a la hora que quieras. Exactamente, porque parece que ahora la nueva moda o la tendencia es que los restaurantes ofrezcan reservas en dos turnos.

Es decir, te van a preguntar cuando llamas para reservar si quieres ir al turno de las 9 o de las 10 y media o al turno de las 8 y media o de las 10. Sí, o sea, cada restaurante tiene como su bloque de turnos, pero la idea es que tienen un primer turno y un segundo turno. No sé si hay restaurantes que tengan tercer turno. No lo sé.

Yo no lo he visto, mi ciudad, pero claro, si vas a Madrid y Barcelona no tiene nada que ver con una ciudad mediana como la que vivo yo, ¿no? En Vigo. Eso ya es otro mundo. Es como la jungla.

Madrid y Barcelona, ¿no? Porque claro, yo cuando voy a esas ciudades es como todo muy grande, muy complicado, muy caro también. Entonces yo prefiero mi ciudad, pequeñita o mediana.

Estoy contigo. Y en esas ciudades, si vas a un restaurante, pues vas a estar sufriendo mientras comes, porque puedes ver que hay cola, que hay gente esperando para entrar en el restaurante. Entonces vas a pensar, venga, tengo que comer rápido porque no quiero ocupar demasiado la mesa. Claro, a lo mejor ya tienen ocho turnos, ¿no?

A ver, tú puedes cenar de nueve a nueve y media, o de nueve y media a diez, o de diez y media a diez y media, o de diez a diez y media, o de diez y media a once...

O no, o no, o a lo mejor no cenas. A lo mejor vienes, pagas y te vas. Exactamente. Sí, sí, cada vez todo más limitado. Y bueno, Roy, estaba pensando que esto puede ir un poco en contra de la naturaleza de la cultura española, porque la idea es también quedar con alguien, estar ahí, tranquilo, no mirar el reloj y eso, disfrutar.

En cambio, si sabes que tienes una hora y media o dos horas como máximo de tiempo para cenar, Pues a lo mejor no vas a ir a ese restaurante y vas a buscar otro que no tenga turnos. A ver, que es suficiente, ¿no, Paco? Hora y media, dos horas para cenar.

Sí, sí, sí, para mí sí, ¿eh? Pero para algunas personas creo que no es suficiente. Sí, hay algunas personas que no les gusta esto, pero bueno, más o menos ya se está implementando muchos restaurantes. Y al final tiene lógica.

Si tú ya reservas a las nueve, tienes una hora y media para cenar, oye, deja que vengan otras mesas, que vengan otras personas y el restaurante pueda funcionar. Porque, oye, sí que es verdad que a los españoles nos gusta no mirar el reloj y tomarnos las cosas con calma, pero también nos gusta cobrar el sueldo al final de mes, ¿no, Paco? Entonces, los camareros, los cocineros, el dueño del restaurante, toda esta gente también tiene derecho a ganarse la vida bien, ¿no?

Exactamente, Roy. Y se merecen descansar porque ¿qué es eso que los pobres camareros estén esperando a que los de las mesas acaben de comer? Los comensales, ¿no? Que van a estar ahí cuatro horas y los pobres camareros no van a saber cuándo retirarles los cubiertos.

De hecho, esto es algo positivo. Esto es algo bueno de que ahora cenemos más temprano. Que al final, para todo el personal de hostelería, de restauración, era una putada, por decirlo de manera vulgar e informal, que cenásemos tan tarde. Porque tú reservas a las 11, a las 10 y media, pero estás ahí dos horas en el restaurante.

Acabas de cenar a las 12, 12 y media. Las personas que trabajan en el restaurante todavía tienen que limpiar, recoger, cerrar e irse a su casa. ¿A qué hora se duermen estas personas? Si es que duermen.

Quizá no duermen ya. Y luego la mañana siguiente tienen que estar ahí para preparar los desayunos. Claro. Luego no sé a qué hora entran. A ver, depende.

Un restaurante a veces abre al mediodía, pero tienen que abrir dos o tres horas antes para preparar todo y tal. Es dura la vida de la restauración. O sea, yo nunca la he visto como trabajador, solo la he visto como cliente. Pero cuando piensas en esos horarios que tienen que hacer y tal, dices, ostras, es un trabajo fastidiado por el tema de los horarios.

Y siempre tienen que ser amables con los clientes. Entonces, ya imagínate, es medianoche o la una de la madrugada. Y van a estar ahí recogiendo las otras mesas sin querer molestar demasiado, pero al mismo tiempo van a estar haciendo como... O van a hacer un poquito de ruido con las sillas para que se den cuenta de que ya tienen que acabar. Claro, esas indirectas de, oye, estamos cerrando, ¿qué tal si vais ya acabando y así puedo recoger ya y no llego tan tarde a mi casa?

Pues sí, es verdad. Y Paco, una pregunta que ya hemos respondido hace unas semanas en el podcast. ¿Por qué cenamos tan tarde? ¿Por qué en España lo habitual es cenar a las 9 de la noche o un poquito más tarde?

Pero luego en Francia, en Reino Unido, en Alemania, en otros países del entorno, cenan una hora más temprano o incluso dos horas antes. Este es por el famoso cambio de hora de 1942. Ya lo hemos comentado en ocasiones, pero bueno, si hay algún despistado... Eso es por las simpatías que Franco tenía por Hitler.

Exacto. O sea, en el 42 teníamos la dictadura franquista. Recordad que tuvimos una guerra civil del 36 al 39. Comenzó la dictadura franquista, una dictadura de tintes fascistas.

Entonces al final tenían buenas relaciones con Alemania, con Alemania nazi y con la Italia de Mussolini. Entonces, ¿qué hizo Franco? Dijo, vamos a poner la misma hora que Alemania, porque es mi colega.

Entonces, claro, lo del sol le dio igual. A mí me da igual. Yo soy dictador, yo decido la hora a la que viven mis súbditos, ¿no? Tú imagínate que nos pusieran la hora de Japón, Paco.

Que Franco dijera, pues soy aliado de Japón. Ahora tenemos la misma hora que Tokio. ¿A qué hora cenaríamos hoy, Paco? ¿Cómo sería? ¿Cómo sería? Bueno, entonces eso es algo que puedes notar especialmente en Galicia, Roy, porque tu región es la región más al oeste del país y lo notas, ¿no?

Claro que se nota. O sea, tú fíjate en las ironías de la vida, ¿no? Donde yo vivo, en 20 minutos con el coche, llego a Portugal. Yo, en 20 minutos, retrocedo una hora en el tiempo.

Soy como el de la película de Regreso al futuro, ¿no? Claro, entonces ahí el desfase solar es aún mayor que en el resto de la península. Es muy grande. O sea, aquí en Galicia, en los días más largos del año, que son los de junio, finales de junio, anochece a las 10 y algo, 10 y cuarto más o menos.

O sea, a las diez y cuarto de la noche tenemos luz solar, Paco. Esos últimos rayos de sol del día. Y claro, es normal que cenemos tan tarde en Galicia, ¿no? O yo, por ejemplo, que siempre pienso, ceno muy tarde.

Pues que es normal porque no te apetece cenar cuando a las nueve de la noche... Todavía tienes un sol ahí radiante. A ver, no radiante, ya está bajando, pero tú piensa que en junio en Galicia a las nueve de la noche todavía queda una hora y cuarto de sol. Sí, sí, sí.

Entonces es normal que esto modifique el horario de la gente, el horario de las comidas. O la hora de ir a caminar, a dar un paseo por la tarde, por la tarde-noche. Así es, así es. Entonces, bueno, creo que ha habido algún debate, ¿no?

Sobre si cambiaré esto y tal, pero yo creo que España se va a quedar con este horario para siempre, ¿no? En teoría, claro, deberíamos poner la misma hora que Portugal, creo yo. No sé, es complicado, porque luego hay una parte que sí que está a la misma altura que Francia, ¿no? Entonces yo no sé de estas cosas, Paco, pero...

Mejor no tocarlo. Si algo funciona, lo dejamos como está. Claro, yo creo que fue lo que se hizo, ¿no? Porque cuando Franco lo cambió, obviamente, pues Franco estuvo ahí de dictador muchos años, hasta el 75, pero luego, cuando llegó la democracia, no se quiso cambiar.

Dijeron... Vamos a dejarlo así. No vamos a tocarlo. Ya estamos habituados. Ya cenamos todos a las 9 o a las 10. ¿Para qué vamos a cambiarlo? Que luego ya no sé cuándo voy a tener que cenar.

No, va a ser un lío. Y bueno, es que como hemos comentado, la vida está hecha para que nos vayamos a dormir tarde. Claro, para que cenemos tarde, pero como consecuencia para que también nos vayamos a dormir tarde. Y esto influye en todo.

Por ejemplo, si hablamos de la televisión, Roy, ya sabes, las mejores películas que ponen en televisión normalmente las ponen a las 10 de la noche. Eso significa que si empiezas a ver la película a las 10, luego con la publicidad y todo eso, vas a acabar de ver la película a la una de la madrugada. Claro, al final esta pequeña cosa influye en todas. Los programas más populares son eso, a las 10 de la noche más o menos.

También el horario de los trabajos. Por ejemplo, yo cuando trabajaba en una oficina hace ya 10 años. Uf, cómo ha pasado el tiempo, Paco. Llevo 10 años contando la misma historia en este podcast.

¿Y cuánto tiempo estuviste ahí? ¿Unos tres meses o algo así? Seis meses, Paco. Parece mentira. Te he contado la historia como 15 veces en el podcast, porque en la vida real o fuera del podcast te la he contado más veces.

Pero sí, estuve seis meses trabajando en el 2016, hasta diciembre del 2016. Fue mi único trabajo normal. Luego ya me dediqué a esto, ¿no? No es un trabajo tan normal.

Sí, tienes razón. Entonces yo tenía un horario que también tienen muchas personas que trabajan en oficina y era de 9 de la mañana a 2 del mediodía, 5 horas por la mañana. Luego descanso de 2 horas. De 2 a 4 se descansaba para comer y luego de 4 a 7.

Claro, fíjate, yo ya entraba bastante tarde a trabajar, a las 9 de la mañana. Tarde en el sentido de que en otros países se entra antes, ¿no? Si comparas con otros países. Entonces, si yo ya entro a las 9 de la mañana, salgo a las 7 de la tarde, a mí no me apetece salir a las 7 de la tarde, trabajar, cenar y ya dormir.

Yo quiero hacer algo por la tarde, después de trabajar. Entonces, al final eso ya me obliga o me fuerza un poquito a cenar más tarde. Y luego, claro, te levantas por la mañana y ya te levantas un poco más tarde, a las 8, para ir a trabajar. Entonces todos nuestros horarios al final se influyen una cosa con la otra.

Y al final, Paco, los españoles, el resumen es que hacemos todo tarde, todo tarde. Bueno, y algo que quería preguntarte, Roy, ¿cómo lo hacías cuando estabas en ese trabajo? ¿Cuándo merendabas?

Claro, quieres hablar de la merienda, que es esta comida que tenemos en España a las 6 de la tarde, más o menos. Pues no recuerdo si merendaba en esa época, porque sí que es verdad que ese horario te fastidiaba la merienda, ¿no? Porque yo al estar de 4 a 7 en el trabajo, salía a las 7, llegaba a casa a las 7 y media, más o menos. Creo que no merendaba.

Creo, ¿eh? No estoy seguro. Ya ha pasado mucho tiempo, entonces no estoy seguro. Pero yo creo que no merendaba porque ya, como ya llegaba a las 7 y media, pues...

En un par de horitas me ponía a cenar. Pues te he preguntado esto de la merienda porque creo que tiene mucho peso a la hora de distribuir nuestras comidas a lo largo del día. Y es que si meriendas, y normalmente las familias españolas meriendan a las 5 de la tarde, a las 6 de la tarde, entonces si te comes un bocadillo o unas magdalenas o un yogur o un vaso de leche, lo que sea... Luego no vas a tener hambre a las 8, vas a tener hambre a las 9 o a las 10.

Pero tú dices que te tomas una cosa de esas, ¿no? O te tomas todo, Paco. ¿Tu merienda es eso? Oye, bueno, una de estas cosas. Pero recuerdo como niño, madre mía, cómo disfrutaba de esos bocadillos de chocolate.

Bocadillos de chocolate. Me encantaba. Esa era una merienda fantástica. Sí, la verdad, de pequeños nunca merendábamos nada saludable, ¿no? Tampoco se sabía muy bien lo que era saludable o lo que no.

A ver, más o menos lo podíamos intuir, pero es cierto que no se hablaba tanto de comida saludable, ¿no? Te comías ese bocadillo de nocilla, que es como la Nutella, y eso es buenísimo para el niño, ¿no? Y estabas comiendo azúcar e hidratos, o sea, una basura, ¿no? Pero bueno, en ese momento no teníamos tanta información como ahora.

Pero sí, yo recuerdo esas meriendas. Qué meriendas, Paco. Bocadillo de chorizo, bocadillo de nocilla, yogur de chocolate. Ni el yogur era sano. No había nada sano en esa merienda.

El agua. El agua seguro que llevaba azúcar. Agua con azúcar. Claro, la Coca-Cola, el refresco. Sí, pues tengo la sensación de que la merienda está desapareciendo.

Al menos eso puedo verlo con algunos de mis familiares y amigos. Yo también estoy de acuerdo contigo. Yo, de hecho, antes merendaba siempre. Ahora meriendo a veces.

Depende. Tengo días que estoy un poco goloso o así y meriendo algo, pero otros días no meriendo nada. Y hablando con conocidos y tal, también estoy de acuerdo en que ya se están merendando menos. Precisamente porque si tú quieres cenar un poquito más temprano,

La merienda no viene bien, porque si tú quieres cenar a las 8 y media o a las 9, como muy tarde, si meriendas a las 6, luego no tienes mucha hambre, al final acabas cenando y acabas muy lleno, te duele el estómago por la noche. Entonces, si quieres cenar temprano, elimina la merienda. Sí, y además también es por un tema de salud, yo creo, porque especialmente las nuevas generaciones que creo que se preocupan más por su salud, toman menos alcohol, hacen más deporte, prestan más atención al sueño. Entonces creo que por eso ellos quieren cenar o nosotros queremos cenar más temprano.

Sí, estoy de acuerdo. O sea, esa es otra de las cosas que influye en que cenemos más temprano, ¿no? Que nos preocupamos más por la salud. Y de hecho, Paco estaba pensando en la merienda.

Si tú te preocupas por tu salud, mejor no comas merienda, ¿no? Porque sueles acabar comiendo snacks poco saludables. Sí, dulces, como hemos dicho, bocadillos. Por supuesto, nadie se come, o poca gente en España, merienda, aguacate o salmón.

Claro que puedes merendar fruta y a veces lo haces, pero muchas veces acabas merendando algo que es menos saludable, esos típicos snacks. Entonces mejor eliminarla. Pero sí, volviendo al tema de por qué cenamos tan temprano ahora comparado con hace una década, la salud yo creo que influye mucho. Porque tú ahora vas a las redes sociales y todo esto, se habla mucho más de los temas de la salud, la importancia de dormir, pues lo perjudiciales que son cosas como el alcohol, el tabaco, todo esto.

Y al final, pues cuando tú empiezas a mejorar tu salud, una de las cosas que acabas haciendo es priorizar tu sueño. Y para priorizar tu sueño, o sea, para dormir mejor, llegas a la conclusión de que tienes que cenar antes. Porque claro...

Cuando cenas, que yo a veces lo hago, me da un poco vergüenza admitirlo, pero cuando cenas a las 11, algún día que se me va la olla y acabo cenando a las 11 y luego voy a dormir una hora después, el solomillo lo tengo ahí, ¿no?

El pescado, lo que haya cenado ese día, las fajitas, las tengo ahí en el estómago, el estómago está trabajando para digerirlas, entonces no duermes muy bien esa noche. Y luego por la mañana te preguntas, ¿qué ha podido salir mal? ¿Por qué no he podido dormir bien esta noche? Y ahí tienes la respuesta, que te has comido una buena fajita antes de acostarte.

Así es. Entonces, bueno, te das cuenta de eso y dices, vale, pues tengo que cenar más temprano. Y también hay otra cosa que no comentamos con el tema de las reservas en los restaurantes. Y es que en España, antes del COVID, antes de la pandemia,

No era tan habitual reservar en un restaurante. O sea, sí que podía reservar y la gente reservaba en restaurantes. No es que fuera algo raro, pero era menos habitual que ahora. Ahora tienes que reservar, no sé, para salir de casa casi, ¿no?

Voy a salir de casa, voy a reservar para salir del portal de mi edificio. Hoy en día hay que reservar para todo, Paco. Es un desmadre el COVID, cómo cambió nuestros hábitos. ¿Ah, sí, Roy?

¿Tú crees que es por el COVID que reservamos más a raíz de eso? Sí, sí, yo es lo que pienso. Lo confirman los propios trabajadores y dueños de restaurantes, que antes del COVID se reservaba mucho menos y después del COVID se empezó a reservar mucho. Porque al principio, cuando empezamos a salir del confinamiento y todo esto, pues te obligaban a reservar, ¿no?

Y es curioso porque esto de reservar se llevó a todos los ámbitos de la sociedad. Porque, por ejemplo, en España, cuando tú ibas a hacer un trámite administrativo burocrático al ayuntamiento, a Hacienda, a la Seguridad Social, a cualquier sitio de estos, no recuerdo si podías reservar cita antes, no lo sé, pero si podías era muy raro hacerlo, era muy poco habitual. Tú ibas allí y cogías número y te atendían. Pero con el COVID implementaron sistemas de reserva de cita y de hecho ahora ocurre lo contrario, que muchas veces no puedes ir sin cita.

Entonces estamos, es lo que digo, ¿no? Que ahora estamos habituados a reservar para todo. Para todo, Paco. Iba a decir una cosa así un poco vulgar, pero tú y tu pareja tal, hay que reservar.

Hay que reservar cita con la pareja también, ¿no? ¿Quieres hacer cosas? Hay que reservar. Hay tres semanas de espera. Bueno, de esa manera luego lo disfrutas más, ¿no?

Porque cuando esperas algo, pues el deseo es mayor. Claro, di que sí, Paco, di que sí. Pero, a ver, esto de reservar está bien porque es más fácil planificarse y tal, pero es un poco frustrante a veces porque a veces quieres reservar, pues eso, para hacer algún trámite y no tienes sitio. O quieres reservar para un restaurante y ya está reservado para una semana entera o para tres días.

Y dices, ostras... No puedo. Tengo que planificar mi vida una semana antes o dos. Venga, Roy, pues ya hemos culpado de esto de cenar más temprano. Hemos culpado al COVID y también a las nuevas generaciones que se preocupan más por su salud.

Y también podemos culpar a otro colectivo porque sabes que nos encanta culpar a los otros y decir que nunca es nuestra culpa. Entonces podemos culpar a los extranjeros. Claro, ese es el último chivo expiatorio que falta, ¿no? Culpar a los extranjeros.

Esto siempre. Cuando algo va mal, culpas a los extranjeros y ya está. Y funciona en cualquier país en el que vivas, ¿no? Si vives en Estados Unidos, en Alemania, en España, en Italia, donde sea, la culpa es a los extranjeros.

Pero bueno... Ahora, en serio, yo sí que voy a culpar un poco a los extranjeros en esto de que cenemos más temprano y te explico por qué. Porque, claro, las estadísticas que dicen que cenamos más temprano están un poco influidas por los extranjeros también, por los turistas sobre todo. Los extranjeros que vienen de visita a España de media cenan más temprano que los españoles.

Y claro, esas reservas en restaurantes de donde sacan las estadísticas también incluyen reservas de extranjeros, de turistas. Entonces, claro, yo no sé hasta qué punto eso de que la mitad de las personas que vayan a cenar un restaurante cenen antes o reserven antes de las nueve de la noche. No sé cuántos son españoles que viven aquí o turistas extranjeros. Bueno, y es que cada año nos visitan 90 millones de turistas.

Entonces podemos imaginarnos que de alguna manera sí pueden influir. en estos hábitos. Pero, Roy, más que culparlos, les tenemos que dar las gracias. Porque gracias a ellos vamos a vivir más.

O, en teoría, nuestro cuerpo, nuestro organismo se beneficia de eso. Estoy de acuerdo. O sea, por supuesto, siempre hay cosas que en tu país se hacen mejor que en otros países, pero también hay cosas que en tu país se hacen peor. Y en España, por ejemplo, el tema de los horarios, yo creo que lo hacemos peor que en otros países.

Porque eso de cenar a las 10 o 10 y media, 11 y ir a cama tan tarde o dejar tan poquito espacio entre la cena y dormir está mal. No es bueno para la salud. Sí, y si cenas algo ligero. Bueno, vale, pero si cenas unas croquetas, unas albóndigas, unos calamares fritos...

Pues eso no suena tan bien para el estómago o para el cuerpo. Claro, hay que darle unas horitas al estómago para que digiera toda esa comida. Entonces, gracias. Gracias a los turistas extranjeros que nos influyen un poquito para cenar más temprano.

Tengo curiosidad por ver dónde estaremos dentro de 10 años. A lo mejor dentro de 10 años cenar a las 8 en España será habitual, no lo sé. Como sigan llegando turistas del Reino Unido, de Alemania y de estos países a España, cada vez más vamos a adelantar la hora de la cena. Al final, no es broma, acabaremos cenando a las 5 de la tarde.

Bueno, espero que no. Tiene que quedar algo de la cultura española también, ¿no? De el mundo de la noche, de dormir poco y trasnochar. Un poquito de ese rollo español tenemos que mantener también.

Sí, pero que está bien también aprender de otros, aprender cosas positivas. Así que les vamos a dar las gracias a los turistas, a los extranjeros que nos visitan cada año. No nos visitan a nosotros, ¿eh? Visitan los monumentos y los lugares del país y las playas.

No a nosotros, no van a nuestras casas. Es verdad, pero bueno, son cosas que hicieron otros españoles, ¿no? En su mayoría, entonces... Es como si fueran nuestras, Paco. Es como si fueran nuestras.

Bueno, y también quiero darle las gracias, antes de acabar, a Janine, que es la que nos ha dado la idea para hacer este episodio. Entonces, oye, aquí agradecimientos para todos ya hoy. Pues muchas gracias, Janine, por esta idea. Muy buena idea.

Y nada, un placer. Como siempre, Paco, lo dejamos aquí. Cuídate mucho y hablamos la semana que viene. Un abrazo para ti y para todos. Hasta luego.