2375. Maricarmen y elecciones generales
Vocabulary
- desahucio eviction.
- renta antigua old rent contract (low-rent agreement).
- inquilino tenant.
- casero landlord.
- vivienda housing.
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Hoy hablamos episodio 2375, Mari Carmen y las elecciones generales. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Tenemos un catálogo de más de 2.000 episodios y publicamos un episodio del podcast Premium cada viernes. Ese contenido solo está disponible para suscriptores Premium.
Hazte suscriptor Premium en hoyhablamos.com. Hola oyente, ¿cómo estás? Si has leído la prensa española en las últimas semanas, hay un nombre que habrás visto en numerosas ocasiones, Mari Carmen.
Mari Carmen es una persona normal y corriente, que se ha convertido en protagonista por un motivo bastante triste. Y su historia ha terminado de una forma que nadie esperaba, con unas elecciones generales. Hoy hablamos de Mari Carmen y de la vivienda en España.
Mari Carmen tiene 87 años y ha vivido más de 70 años en el mismo piso del barrio del Retiro, en pleno centro de Madrid. Llegó a esa casa siendo una niña, en los años 50, con sus padres.
Allí creció y allí ha vivido toda su vida. Hoy va en silla de ruedas y cobra una pensión de unos 1.450 euros al mes. Y aunque lleva más de 70 años viviendo ahí, ella no es la propietaria del piso. Ella vivía de alquiler.
Por este piso pagaba unos 500 euros de alquiler. Y tú irás. 500 euros por un piso en el centro de Madrid. Eso es imposible. Pues no lo es. Y la explicación está en dos palabras.
Renta antigua. Mari Carmen tenía un contrato de renta antigua que le permitía pagar un alquiler muy bajo. Si hace tiempo que escuchas este podcast, quizá te acuerdes del episodio 1862, en el que hablamos de los contratos de renta antigua.
Te lo resumo muy rápido. Son contratos de alquiler muy antiguos, firmados antes de 1985 y con los que el casero, es decir, el propietario, no podía echar al inquilino. El contrato se renovaba de forma obligatoria mientras el inquilino viviera y el alquiler subía muy poco de precio. Un contrato prácticamente vitalicio y que además podía heredarse.
El padre Mari Carmen firmó el suyo en 1956 y cuando sus padres murieron, el contrato pasó a ella. El problema es que la ley solo protege de por vida a la primera persona que hereda el contrato.
La madre Mari Carmen fue la primera en heredarlo y Mari Carmen era la segunda. Un detalle legal que ha decidido su vida en esa casa. En 2007, los propietarios ya podían cancelar el contrato, pero decidieron no hacerlo. Durante más de 10 años, los propietarios del edificio le permitieron seguir pagando ese alquiler pequeño porque no querían echarla.
Sin embargo, en 2018 vendieron el edificio. Los nuevos dueños no querían mantener estas condiciones a Mari Carmen y le propusieron un contrato nuevo de 1.650 euros al mes, más de lo que cobra de pensión. Mari Carmen dijo que no podía pagar ese alquiler. El asunto acabó en los tribunales y después de años de juicios, la justicia le dio la razón a la empresa.
El contrato se había extinguido y Mari Carmen no podía seguir viviendo ahí. Tenía que ser desahuciada. Hubo hasta cuatro intentos de desahucio. El cuarto fue el definitivo.
La noche antes del miércoles 23 de septiembre, cientos de personas durmieron delante de su portal para intentar impedirlo. Al día siguiente se ejecutó el desahucio. Mari Carmen, una mujer de 87 años, salió de su casa de toda la vida llorando, en una camilla, y una ambulancia la llevó al hospital.
La imagen de Mari Carmen saliendo en camilla dio la vuelta a España, Al día siguiente, el diario El País abría su portada con un titular que lo resume todo. Conmoción social y política por el desahucio de Mari Carmen.
Este tema se habló durante días en toda España, en todos los noticieros, periódicos… Tres días después del desahucio, decenas de miles de personas se manifestaron en Madrid protestando contra el desahucio, pero también protestando por la situación de la vivienda. Cuando terminó la manifestación, cientos de personas, la mayoría jóvenes, decidieron no irse a casa y acamparon en la Puerta del Sol, en pleno centro de Madrid.
Hace años que la situación de la vivienda está muy mal en España. Los precios para comprar vivienda han subido muchísimo y también los alquileres. Entonces las personas que no tienen vivienda en propiedad están fastidiadas porque tienen que gastar mucho dinero en la vivienda y se está volviendo inalcanzable para muchos.
Muchas personas gastan más del 40% de sus ingresos en el alquiler y también muchas no pueden permitirse vivir en un piso solas, por lo que tienen que compartir piso con otros desconocidos. Y como los precios de alquiler son tan altos, es muy complicado ahorrar para poder comprar una vivienda.
Entonces es como una condena eterna. El coste del alquiler ahoga tu economía personal y y no puedes ahorrar para comprar una vivienda y poder dejar de pagar ese alquiler.
Y recuerda que los españoles invertimos principalmente en vivienda. Aquí no es habitual invertir en otras cosas. Para un español, la mejor inversión es tener su casa en propiedad, no vivir de alquiler, algo que se está volviendo cada vez más complicado.
Para mucha gente, sobre todo para los más jóvenes, el caso de Mari Carmen fue la gota que colmó el vaso. Este problema no es nuevo, claro, llevamos años así, pero ver a una persona de 87 años siendo expulsada de la casa en la que vivió toda su vida impresionó tanto a la gente que salieron indignados a las calles.
Y por cierto, hago un inciso aquí, porque varios días después, la historia de Mari Carmen tuvo un final feliz. Mari Carmen ha podido volver a su casa, porque los propietarios han llegado a un acuerdo con ella y pagará de alquiler el 30% de su pensión. Los propietarios han cedido ante la presión popular.
Pero volvamos a la manifestación, porque aunque la historia de Mari Carmen tuvo final feliz, eso ocurrió bastantes días después y gracias a toda esa presión de la ciudadanía.
Recordemos que después del desahucio, miles de personas salieron a manifestarse. ¿Y qué pedían los manifestantes? Básicamente, que no haya ningún desahucio sin una alternativa de vivienda, contratos de alquiler indefinidos, reducir los precios del alquiler y regular de verdad los pisos turísticos.
Con esa presión en la calle, el gobierno se puso a trabajar a contrarreloj para lanzar nuevas leyes de vivienda. El presidente, Pedro Sánchez, prometió un decreto de urgencia, que la calle bautizó como el decreto Mari Carmen. Y seis días después del desahucio, el gobierno presentó dos decretos para regular la vivienda.
Resumiéndolo mucho, tenían las siguientes propuestas. La prohibición de desahuciar a personas vulnerables, alargar dos años los contratos de alquiler actuales, límites a los grandes fondos de inversión para comprar vivienda en ciertos casos… algunos cambios en los impuestos o la renovación automática e indefinida de los contratos de alquiler de vivienda habitual. Esta última medida decía que si el propietario no renovaba el contrato de alquiler después de 5 años, tendría que pagar una indemnización al inquilino equivalente a un año de alquiler.
Por ejemplo, si tú pagas 800 euros al mes de alquiler y tu casero no te renueva, tendrá que pagarte 9.600 euros. Estas propuestas fueron elaboradas por el PSOE y SUMAR, los partidos de izquierdas que gobiernan, y fueron bien recibidas por sus socios, otros partidos de izquierdas.
Sin embargo, fueron mal recibidas por los partidos de derechas, como PP y Vox, que actualmente están en la oposición. ¿Y por qué unos ven estas medidas tan bien y otros las ven tan mal?
Para la izquierda, la vivienda es, ante todo, un derecho y el Estado tiene que proteger a la parte débil, que es el inquilino. Dicen que hoy un casero puede subir a alquiler la cantidad que quiera al terminar los 5 años de contrato. y la familia que vive allí no tiene ninguna seguridad. Con contratos indefinidos y sin desahucios de personas vulnerables, nadie tendría que vivir con el miedo de perder su casa, como le pasó a Mary Carmen.
Por otro lado, para los partidos de derechas, el problema es justo el contrario. Si al propietario le quitas el control sobre su piso, deja de alquilarlo y agravas el problema de la vivienda. Argumentan que la mayoría de los caseros en España no son grandes fondos, sino pequeños propietarios que tienen una o dos viviendas en alquiler. Y si pones muchas dificultades y trabas al propietario, éste dejará de alquilar el piso.
Según ellos, el resultado sería que habría menos pisos. Y añaden que las propuestas presentadas en esa nueva ley no crean ni una sola vivienda nueva, que es, según ellos, el verdadero problema.
Pues bien, el gobierno llevó estos decretos al Congreso para que fuesen votados. Y no sé si recuerdas, oyente, pero ya hemos hablado en alguna ocasión de que el gobierno en España los últimos años ha tenido muchas dificultades para aprobar nuevas leyes.
no tiene la mayoría en el Congreso, así que tiene que llegar a acuerdos con muchos partidos distintos para conseguir los votos necesarios. Y aunque el gobierno es de izquierdas, para llegar al gobierno tuvo que pactar con dos partidos nacionalistas que son más de derechas, el PNV, que es un partido del País Vasco, y Junts, que es un partido de Cataluña.
Entonces, cada vez que se vota una nueva ley, la negociación es complicada. El PSOE intentó llegar a un acuerdo con todos los partidos y consiguió muchos apoyos, pero no consiguieron el apoyo de Junts, ese partido de derechas catalán, y esos votos eran fundamentales para poder aprobarlos.
Finalmente, los dos decretos que tenían todas estas nuevas medidas para regular la vivienda fueron rechazados por el Congreso, con el voto en contra de PP, Vox y Junts.
Al día siguiente, las calles se llenaron de personas protestando. La manifestación de Madrid fue la más grande, con 70.000 personas, según la delegación del gobierno, y 500.000, según los organizadores.
Y todo este clamor popular ha llevado al presidente a convocar elecciones anticipadas. Las elecciones deberían haber sido el año que viene, pero se han adelantado a este 29 de noviembre. También hay que decir que las elecciones anticipadas tampoco nos cogen por sorpresa.
Hace meses que ya se hablaba de esto, porque los últimos meses del gobierno están siendo complicados por diferentes crisis como la de Ceuta, los casos de corrupción y la dificultad para aprobar nuevas leyes por no tener suficientes apoyos en el Congreso.
Mismamente, en el episodio 2303 de este podcast, que publicamos en junio y en el que hablamos de algunos casos de corrupción relacionados con el gobierno, mencionamos que seguramente habría elecciones anticipadas.
Y ha sido el desahucio de una señora de 87 años en Madrid el que ha precipitado estas elecciones. Oyente, el tema de la vivienda es un tema muy complicado y últimamente muy polarizado. Si lo sacas en una conversación, es fácil acabar en una discusión acalorada.
Igualmente, voy a darte mi opinión sobre este tema porque yo, como cualquier español, También he estado siguiendo este tema con interés y tengo mi propia visión, que quizá no comparte todo el mundo. Por un lado, los datos confirman que ha aumentado mucho la demanda de vivienda. La población en España ha aumentado en un millón y pico en los últimos tres años.
Y además, los hogares son cada vez más pequeños. Donde antes vivían abuelos, padres e hijos en una sola casa, ahora hacen falta dos o tres viviendas. Sin embargo, que la demanda de vivienda aumente no es el problema. El problema es que no haya suficiente vivienda para poder abastecer a esa demanda.
Por ejemplo, si en una ciudad mucha gente quiere pan y aumenta la demanda de pan, pues se abren más panaderías o el panadero produce más pan, pero no tiene por qué subir el precio del pan. Pues con la vivienda debería pasar lo mismo. Si mucha gente quiere una vivienda, pues construimos más viviendas. Pero claro, construir viviendas no es tan sencillo como hacer pan.
Ojalá fuese tan fácil. Entonces la demanda ha aumentado. Pero la oferta de viviendas no ha crecido al mismo ritmo que la demanda. Y no digo yo, lo dice el Banco de España, un organismo público que hace informes económicos sobre nuestro país.
Dice que faltan 755.000 viviendas. Para que te hagas una idea, el año pasado se construyeron 100.000 viviendas nuevas, aproximadamente. Pero, aun así, la falta de vivienda aumentó, porque no es suficiente. Tendríamos que construir cientos de miles más al año.
Esta situación es muy mala para los inquilinos porque cada vez es más difícil encontrar un piso para alquilar. Pero los propietarios de los pisos en alquiler se frotan las manos, tienen un bien que es muy demandado y pueden subir los precios hasta cantidades absurdas. Y cuando creemos que no pueden subir más los precios, siguen subiendo.
Por ejemplo, yo en el 2019 pagaba 400 euros de alquiler en mi ciudad, en Vigo. Ese mismo piso ahora costará unos 700 euros. Si hace 6 años me dijeras que iba a ocurrir esto, no te creería. El precio de alquiler casi se ha duplicado, pero los salarios han subido muy poco en comparación.
¿Y por qué falta vivienda? Según con quién hables, te pueden dar diferentes motivos. Se ha construido poco, actualmente muchas viviendas se destinan al alquiler turístico, hay vivienda vacía, hay poca vivienda pública, etc. De todas las causas, te doy mi opinión personal. Yo destacaría tres principales causas de por qué no hay suficiente vivienda para todos.
No se ha construido suficiente en los últimos años. Hay muy poca inversión en vivienda pública y también una parte de las viviendas ahora se usan para alquiler turístico. El tema del turismo afecta sobre todo a las zonas costeras turísticas como Málaga o Marbella, por poner algunos ejemplos.
¿Y por qué no se ha construido suficiente? Esto daría para un episodio o varios incluso. Construir es mucho más caro que antes. Han subido los precios de los materiales y de la mano de obra.
El sector nunca se recuperó del todo de la crisis del 2008, que fue muy dura en España. La burocracia es lentísima. Se tarda años en obtener los permisos y licencias para construir una promoción de viviendas. Y hay poco suelo edificable donde construir.
Y para rematar, en los últimos años también se ha construido muy poca vivienda pública. España es uno de los países de la Unión Europea con menos vivienda pública. Solo un 3% de las viviendas frente a una media europea del 9%.
Además, la vivienda pública en España se diseñó mal, porque en lugar de construir vivienda pública en régimen de alquiler, se construyó en régimen de propiedad.
Entonces, ahora esas viviendas pagadas con dinero público son propiedad de los ciudadanos que recibieron esa ayuda en su momento. Por tanto, ahora esa vivienda pública no se le puede ofrecer a alguien que la necesite más.
Y si echamos la culpa a los políticos, que yo creo que tienen bastante culpa también, podemos culpar a todos, no solo al gobierno central, porque la vivienda es una política que se hace en ayuntamientos, comunidades autónomas y gobierno central. Es algo que depende del trabajo y la coloración de muchos organismos públicos. Y la verdad es que prácticamente ningún partido político en ningún lugar de España se ha esforzado en buscar soluciones efectivas para este problema.
Bueno, como ves, es un tema complicado el de la vivienda. No debería serlo, porque al final es tener un sitio en el que poder tener tu proyecto de vida. Pero así están las cosas.
Al menos parece que ahora se está poniendo más foco en este problema y va a ser una parte importante del debate de las próximas elecciones. Y gane quien gane, gane la izquierda o gane la derecha, tengo esperanzas de que los políticos esta vez se hagan algo para solucionar el problema.
Esto ha sido todo por hoy. Recuerda que puedes hacerte suscriptor premium para escuchar el catálogo completo del podcast y el podcast premium de los viernes. Hazte premium en hoyhablamos.com. Muchas gracias por escucharnos.
Nos vemos en el episodio de mañana. Pasa un buen día. Hasta mañana.