All channels → Hoy Hablamos · Fri, 25 Se

2369. Palabras con un origen curioso, con Paco

Vocabulary

  • media naranja pareja ideal o otra mitad.
  • novio/novia pareja sentimental; de *novus* (nuevo).
  • amante persona con quien se es infiel.
  • casado unido en matrimonio; de *casa*.
  • efeméride fecha o día especial.

Full Transcripttap the text to seek

Hoy hablamos episodio 2369, palabras con un origen curioso, con Paco. Bienvenido a Hablamos, el podcast diario para aprender español. Como siempre, hoy publicamos un episodio en abierto y otro episodio exclusivo para los suscriptores Premium.

En el podcast Premium, Rebello hablamos de Google porque esta semana la empresa cumple 28 años. Puedes escuchar este episodio si te haces suscriptor Premium en hoyhablamos.com.

Ahora, en este episodio, Paco y yo hablamos de algunas palabras que tienen un origen interesante. Vamos con el episodio. Hola, Paco. ¿Qué tal? Buenos días, Roy.

Buenos días, queridos oyentes. Estoy enamorado, Roy. Paco, qué forma tan rara de empezar. ¿Y a mí qué me importa si estás enamorado? Bueno, Roy, pero debería importarte porque no solo estoy enamorado de mi mujer, también estoy enamorado de ti.

Estoy enamorado de los oyentes. Estoy enamorado de la vida. ¿Qué te pasa, Paco? ¿Te has tomado algo hoy? ¿Te has equivocado y has confundido la taza de café con otra cosa?

Porque no sé qué te pasa. Ah, porque hoy no es San Valentín. A lo mejor me he confundido de fecha. Hoy estoy más romántico de lo normal. Hoy es un día normal, Paco.

No sé ni qué día soy, sinceramente, pero creo que no hay ningún efeméride ni ningún día especial. Creo, ¿eh? A lo mejor me equivoco, pero hoy es un día bastante normal, bastante convencional. Roy, cada día es especial.

Tienes que vivir más en el presente. No vivas en el pasado, no vivas en el futuro. Disfruta del momento, carpe diem. Ay, hoy estás muy sentimental. Te veo feliz, te veo con los sentimientos a flor de piel.

No sé, Roy, pues hoy me he despertado más romántico de lo normal. Pero creo que también es porque esto está relacionado con el tema de hoy. Porque estaba viendo aquí que vamos a hablar en primer lugar de las medias naranjas. Entonces es posible que esa expresión me haya llevado a este estado.

Es verdad. Es posible que te haya recordado a tu mujer, a Ana, tu media naranja. Exactamente, Roy, porque al final ya sabemos que la expresión ser la media naranja de alguien significa que has encontrado a tu otra mitad, a otra persona que se complementa perfectamente contigo. Así es.

Entonces hoy hablamos de palabras con orígenes curiosos, palabras que nos parecen un poquito curiosas. Sobre todo vamos a centrarnos en el origen, posiblemente el origen etimológico, que quizá estará en el latín en muchas ocasiones.

Y claro, son palabras que cuando tú las escuchas en español pues dices, bueno, una palabra normal, pero cuando te paras a pensar, espera... ¿Por qué decimos media naranja si hablo de una persona? No estoy hablando de una naranja. Es un poco raro, ¿no?

Pues la respuesta a esta y muchas cosas la podemos encontrar en Platón, Roy. Vale, entonces hablamos de un plato muy grande. No, no. Platón, el filósofo, hombre.

Ah, vale, vale. Bueno, es gracioso porque este chiste ya lo he hecho en un episodio. No sé si hace cinco años o algo así, pero lo tenía en mi memoria. En mi memoria de chistes de hoy hablamos está recordando que este chiste ya lo había contado.

Un chiste bastante malo. Pero sí, hablamos del filósofo griego Platón. ¿Y qué decía él sobre esto? ¿Por qué hablaba de medias naranjas? Bueno, pues Platón decía que los humanos eran seres esféricos que los dioses partieron por la mitad.

Curioso. Sí, no me he tomado nada raro. Esto parece que lo decía Platón. Pues bastante curioso el origen. Entonces viene de Platón. Fíjate cuánto tiempo ha pasado.

Venga, Paco, pues vamos a la siguiente palabra. Hablamos de novio, novia. Es tu pareja, ¿no? O sea, cuando empiezas a salir con alguien, con una mujer o con un hombre, empezáis a ser novios.

Significa que tenéis una relación sentimental. Vale, ¿y por qué me hablas de esta palabra? ¿Qué tiene de curioso? Pues, Paco, lo curioso de la palabra novio es que viene el latín de la palabra novus, que significa nuevo.

Y me pareció curioso porque, claro, la idea es que cuando tú te echas novia o te echas novio, es una nueva persona en tu vida, ¿no? Y me pareció curioso porque la idea es que no cambies mucho de novio o de novia, ¿no? Porque si estás todo el tiempo cambiando de novio, claro, dices, en el latín es novus, nuevo, nuevo.

Uno nuevo, uno nuevo. Hay que asentar cabeza en algún momento. Sí, claro. Oye, que está muy bien eso de buscar tu media naranja y siempre querer mejorar.

Y bueno, encontrarte cómodo en una relación. Pero si tienes una novia nueva cada día, Roy, a lo mejor el problema no está en las novias. Está en ti. Paco, la culpa es de Bad Bunny.

Con la canción esta de... Si tengo muchas novias, tengo muchas novias. ¡Eh! ¡Qué bien lo imito, eh! Sí, sí, sí, eso es. Entonces Bad Bunny es una persona romántica o simplemente tiene muchos amantes.

Bad Bunny es un experto en latín y él sabe que la palabra novia viene de novus, nuevo y claro, pues hay que tener muchas novias, ¿no? Hay que tener muchas Gabrielas, Sofías, Marías, ¿no? Como dice en la canción de Titi me preguntó.

Bueno, venga, pues seguimos, Paco. Me has dejado sorprendido con esto. Pues seguimos. Pasamos a otra palabra, ¿no? Amante. Amante, claro. ¿Qué diferencia hay entre un novio y un amante?

Si yo digo tengo una novia, es una relación sentimental que tengo con una chica. Pero si digo tengo un amante, ¿qué pasa, Paco? Bueno, amante también es una palabra bonita porque amante es alguien que ama. Lo que pasa que hoy en día utilizamos esa palabra de manera diferente.

La usamos para la persona con la que eres infiel a tu mujer o a tu marido. Claro, entonces yo digo tengo una novia, pues nada, tengo una relación sentimental con una chica. Pero si yo digo tengo un amante, significa que estoy casado y estoy saliendo o, bueno, estoy quedando o estoy viéndome y teniendo reacciones sexuales con otra mujer, que no es mi mujer, claro. Entonces estoy siendo infiel con esa amante.

Lo cual es muy curioso, ¿no? Como esta palabra tan bonita que usamos pues para decir soy amante de las maquetas o soy amante del fútbol, ¿no? Me gusta mucho algo, lo amo. Pues lo usamos también para hablar de esa persona con la que eres infiel, ¿no?

Pero yo me imagino, Paco, que claro, esa persona es tu amante porque te ama tanto que te roba del matrimonio, ¿no? Que dice... Aunque está casado ese hombre o esa mujer, la amo tanto que no me importa que esté casado o casada. Sí, el problema es que a lo mejor a la otra persona sí que le importa.

Bueno, ya también hay muchas relaciones abiertas. Pero entonces no sería amante, sería que tiene muchos novios, ¿no? Como Bad Bunny. Una persona muy aventurera.

Claro. Y Paco, hablamos ahora de la palabra casado, casada. Entonces, si tú no tienes amantes, si tú eres una persona fiel, pues tú tienes una novia y luego te casas con ella. Y ahora estás casado.

Y es curioso también el origen de esta palabra, ¿no? Porque cuando tú piensas en casado, ¿a qué palabra se parece esta palabra? Se parece a la casa, ¿no? A la casa, al hogar en el que vives.

Claro. Entonces, ese, de hecho, es el origen del latín, que era el que tiene casa o el que forma una casa. Entonces, si vives, no sé, en una autocaravana, no puedes estar casado.

Bueno, no había autocaravanas en la época del latín, en la época de los romanos. ¿Y qué pasa, Roy? Que si vives de alquiler, pero estás casado... Porque claro, si tienes que tener una casa, hablamos de propiedad. Pero si vives de alquiler, no tienes propiedad, ¿no?

Bueno, quizá puedes vivir de alquiler y no hay problema, ¿no? Pero bueno, es curioso, ¿no? Casado el que tiene casa. Pero tiene cierto sentido, porque yo cuando leí esto pensé en mi madre, que mi madre siempre me cuenta la misma historia y me cuenta que cuando ella era joven, en su época, hablamos de los años 80 más o menos, en España las parejas no podían vivir juntas si no estaban casadas.

Tú podías tener un novio o una novia, podías quedar con esa persona, pero no podías vivir con esa persona. Era como un tabú social, estaba muy mal visto. Quizá alguna persona lo hacía, puede ser, pero era algo que estaba muy mal visto. Entonces tú te ibas a vivir con tu pareja cuando te casabas, no antes.

Entonces tiene sentido el origen de la palabra, ¿no? O sea, cuando te casas ya tienes casa. Bueno, y ahora que comentas eso, recuerdo que cuando le dije a mi abuela que tenía novia hace ya 11 años, ella me dijo que no, no, que era mi amiga, que tenía una amiguita.

Yo, no, no, abuela, no es una amiga, es mi novia. Entonces ella en su cabeza tenía la idea, la idea del pasado, de que si no estabas casado, pues entonces tenías amigos. Tenías amigos, no podías estar con una persona sin estar casado, como has explicado hace unos segundos. Claro, que no era algo formal, ¿no?

Si no te casabas, no es algo formal. Tú imagínate, dile a tu abuela que llevas 10 años con una novia. Y claro, tu abuela le pensaba, pero ¿cómo puedes llevar 10 años en una relación informal? Si realmente quieres estar con esa persona, cásate.

Si no, búscate a otra persona. Pero claro, estar 10 años juntos sin casarse es algo que para nuestros abuelos, nuestras abuelas, pues no tenía mucha lógica. Pero bueno, la sociedad pues va cambiando. Bueno, Roy, y si hablamos de las personas casadas, tenemos que hablar de los esposos y las esposas, aunque en España utilizamos más marido y mujer.

Creo que en Hispanoamérica se utiliza más esposo y esposa, pero tenemos aquí una cosa bien interesante con esto, ¿no? Sí, porque claro, tú cuando dices la palabra esposa te recuerda a esposas, que son esos grilletes o, bueno, esa herramienta para atar a una persona que tiene la policía. Por ejemplo, la policía cuando a ti te detiene te pone las esposas para que no te vayas, ¿no?

Entonces, claro, es como muy parecida la palabra esposa o esposo con la palabra esposas. Entonces, ¿qué pasa aquí, Paco? ¿Hay una connotación negativa al matrimonio? ¿Estás ahí como atrapado?

¿No puedes escapar del matrimonio? ¿Es esa la idea? ¿Estás atado? Bueno, Roy, pues esta palabra, esposa, viene del latín y significaba que una persona asumía un compromiso formal, un pacto matrimonial, como decíamos, y las esposas, el objeto que utiliza la policía, es una palabra con origen posterior, porque durante la Edad Media...

se popularizó la idea de que el matrimonio limitaba, ataba a las personas, de la misma forma que las esposas de metal que utiliza la policía. Vale, curioso. Entonces, al final, pues el nombre de las esposas de la policía viene del matrimonio, ¿no? A ver, por un lado, es verdad que en el pasado, una vez te casabas, no había vuelta atrás prácticamente, ¿no?

El divorcio estaba prohibido directamente, también estaba muy mal visto. No sé cuándo se permitió el divorcio en España, pero hasta hace unas pocas décadas, ¿no? En la época de la dictadura y tal, no podías divorciarte. Entonces, en cierta manera, sí que el matrimonio...

Era una atadura para lo bueno y para lo malo. Había matrimonios muy buenos, que se van genial y que era una vida maravillosa, pero si tenías mala suerte de haberte juntado con una persona que no te hacía feliz, estabas atrapado. Era peor que unas esposas, Paco, porque las esposas tienen llave, al menos, ¿no? Si encuentras la llave puedes abrirlas, pero un matrimonio del que no puedes salir, eso es terrible.

Eso es, sí, sí, sí. Pero nos estamos poniendo un poco intensos, un poco dramáticos. Vamos a hablar de algo más positivo, ¿no? ¿Qué te parece que hablemos de lunas de miel?

Vamos a hablar, venga, de lunas de miel. Es la parte buena del matrimonio. Luego ya viene todo lo malo, ya viene todo lo malo. Bueno, estoy aquí tirando un poco de estereotipos, ¿no?

Por supuesto. Ya parezco un, no sé, un consultor matrimonial. o algo así, ¿no? Lo siguiente es vender terapia de pareja. Roy, pero si todavía no te has casado, ¿entonces cómo sabes que después de la luna de miel llega lo peor?

Porque la luna de miel es muy buena. O sea, lo peor no tiene que ser malo, piénsalo. Porque es por comparación, ¿no? Tú puedes sacar un 10 en un examen y luego un 9 y el 9 es tu nota peor.

Pero aún así es muy buena nota. Vale, vale. Bueno, aquí, coach de positivismo. Bueno. Venga, pues explica tú lo de la luna de miel, Roy. Venga, pues la luna de miel.

Es una palabra también que nos parece curiosa porque es rara, ¿no? Es decir, luna de miel, ese viaje que haces después de casarte con tu mujer o con tu marido.

Y es curioso porque tú la traduces en otros idiomas, como en inglés, honeymoon, y es luna de miel, honeymoon. En francés también es lune de miel o algo así. O sea, es lo mismo, es el mismo concepto. Entonces es muy curioso que muchas lenguas compartan la misma palabra.

¿Y cuál es el origen? No está muy claro, Paco, no está muy claro. Pero dicen que la luna antes se usaba para contar los meses, ¿no? Era como una forma de decir un mes porque era un ciclo lunar.

Y lo de miel es porque ese primer mes de casados se supone que es el más dulce, el más agradable, lo cual tiene lógica, ¿no? Es lo que nos gusta, ¿no? Luego ya viene un poco la rutina, ya no es tan novedoso todo, pero el primer mes de cualquier cosa siempre suele ser el mejor. Bueno, yo empecé a correr, empecé a prepararme para una media maratón y ese primer mes no era muy bonito, ¿eh?

Y te quedaste ahí, ¿no? Después del segundo día ya decidí que era demasiado. Claro, tuviste que salir de casa, no funcionaba el ascensor, tuviste que bajar por las escaleras y ya dijiste, no, la media maratón no es para mí, me vuelvo a casa. Y claro, como no funcionaba el ascensor, pues ya te quedaste ahí en el rellano a dormir.

Exacto, mi luna de miel con las carreras, con las maratones, no funcionó muy bien. Hubo un divorcio muy temprano. Bueno, a ver, es cierto que para algunas cosas el primer mes es duro. Por ejemplo, si vas a hacer deporte, es verdad que el primer mes es duro y cuesta mucho, pero bueno, muchas cosas yo qué sé.

Pues empiezas en un nuevo trabajo y quizá el primer mes es muy agradable porque es todo nuevo, pero luego empiezas a conocer a los compañeros y son unos cabrones, te tratan muy mal. Claro, al principio muy agradables, sí, sí, muy amables, pero luego... Se ve toda la realidad. Exactamente.

Es que tenemos que ser muy pacientes, tanto en el matrimonio como con el trabajo, con los compañeros, con todo. La paciencia es lo que nos falta. Vale, y lo has hilado muy bien, Paco, porque la siguiente palabra es paciente. Pero bueno, antes de explicar la palabra paciente, déjame que creo que no mencioné otro posible origen de luna de miel, y es que en algunos pueblos de Europa, cuando se casaban, bebían hidromiel, una bebida hecha a base de miel.

Entonces puede ser otro posible origen, ¿vale? No está muy claro, pero bueno, como muchos idiomas tienen esta palabra, pues alguno de estos orígenes será el verdadero.

Venga, ahora sí, la siguiente palabra, paciente. Esta también es una palabra que nos gusta mucho, ¿no? Que dijimos, esta palabra tenemos que comentarla. Claro, porque este adjetivo, paciente, viene del latín del verbo pati y significa sufrir o padecer.

Entonces, una persona, paciente, es una persona a la que no le importa o no le enfada esperar. Pero el origen es sufrir o padecer, lo cual es un poco raro, ¿no?

Si tú dices que eres una persona paciente, pues oye, no me importa esperar. Y depende del contexto, ¿no? Puedes esperar minutos. Por ejemplo, si estás en una sala de espera del médico, lo típico, pues a lo mejor tienes que esperar 10 minutos, 15 minutos.

Si estás en urgencias, pues puedes esperar horas incluso. Pero luego en otros contextos puedes esperar días, meses, años, ¿no? Alguien que empieza un negocio, por ejemplo, y el negocio no funciona bien hasta después de unos cuantos años. Es una persona paciente y tiene que esperar años.

Entonces el origen es sufrir o padecer. Tenemos un refrán, Paco, para... Quiero explicar un poco este origen, ¿no? Que decimos el que espera, desespera.

Porque está muy bien que seas una persona paciente, pero como decías, puedes esperar minutos, horas, pero si tienes que esperar dos horas en la lista de espera de urgencias... Más que paciente, vas a ser un impaciente. Claro, tienes que esperar mucho tiempo y también sufres, ¿no? O te cansa.

Y luego tenemos otra palabra que es paciente cuando es una persona enferma, cuando es un paciente de un hospital. Y ahí sí que tiene más sentido, ¿no? Que un paciente pues sufre, padece, está enfermo, entonces ahí el origen sí que tiene mucho sentido. Y bueno, un paciente de un hospital también tiene que ser paciente.

Tiene que saber esperar. Sí, y más ahora, Roy, porque la última vez que fui a urgencias, pues antes de ir ahí, fui a la tienda. Fui a la tienda con la mochila para comprar comida porque sabía que iba a tener que esperar días en la sala de espera.

Entonces yo fui bien preparado. Me llevé algo de chorizo, de pan... Y eso, estaba ahí perfectamente preparado para esperar dos o tres días. Ahora, cuando vas por la calle y ves la típica cola de personas que están acampando unos días antes, ¿no?

Por ejemplo, vas a un concierto de Bad Bunny, ya que hemos puesto el ejemplo de Bad Bunny antes, vas a un concierto de Bad Bunny y la gente acampa un día antes o incluso más para conseguir entrar y ponerse como en primera línea, ¿no? A veces ya no sabes si estás viendo una cola para entrar a un concierto Bad Bunny o una cola para entrar a un hospital. Porque claro, con el tiempo que tienes que esperar, tristemente, hoy en día en España, pues tienes que hacer cola de horas, ¿no? Obviamente es una exageración, pero sí que es cierto que cuando vas a urgencias puedes estar a lo mejor ocho horas esperando.

Si no es urgente, claro. Si tú estás ahí que te está dando un infarto, te atienden. A no ser que se te vea bien, ¿no? Me está dando un infarto. Bueno, usted no está tan mal si habla de forma tan tranquila.

Espérese ahí un momento, ¿eh? Si todavía tiene buen color, si hay suficiente movimiento, venga, espérate media hora, ¿eh? No tengas tanta prisa. El infarto puede esperar.

Claro, al final los hospitales están muy colapsados, ¿no? La sanidad pública en España está muy colapsada. Entonces todo va muy lento, tienes que esperar. Y tienes que esperar porque hay gente más grave que tú y hay pocos médicos, pocos profesionales de la salud, ¿no?

Pero bueno, es lo que hay. Entonces hay que hacer humor de esto porque no puedes hacer otra cosa, no puedes ponerte malo, ¿no? No puedes enfadarte y no puedes ponerte malo porque si te pones malo tienes que ir al hospital... Y no te van a atender, entonces no puedes ponerte malo literalmente.

No puedes, exactamente. Vale, pues ya que hablas de las condiciones de los médicos o del personal sanitario en España, Roy, tenemos que hablar del origen etimológico de esa palabra o de una palabra relacionada. Hablamos del trabajo. El trabajo.

Esta me encanta. Cuando la buscamos, resulta que trabajo viene el sustantivo tripalium y el tripalium era un objeto que se usaba hace miles de años en la antigua Roma y tal para sujetar al ganado. Y además también se usaba como un instrumento de castigo y tortura para castigar a los esclavos, Paco. Entonces, en España y en los países que tenemos idiomas que vienen del latín, el trabajo no nos gustaba.

Ah, que ahora sí, ahora nos gusta. Tampoco, porque no hemos cambiado la palabra. Sigue siendo la misma. Sí, bueno, y aunque no seamos esclavos, Roy, pero es verdad que mucha gente sigue asociando el trabajo con algo negativo, incluso con la esclavitud, con algo forzoso.

Claro, que no estamos tan mal como antes, tampoco exageremos. Pero es cierto que al final sigue siendo actividad que... Me voy a inventar un porcentaje, pero el 90% de las personas que trabajan no querrían trabajar. Pero lo hacen porque no tienen más remedio. Necesitan dinero para vivir, ¿no?

Necesitan el salario. Que, por cierto, salario, aunque no la teníamos aquí como palabra, es otra palabra curiosa, ¿no? Porque era que antes pagaban con sal a los soldados, por ejemplo, en Roma. Entonces no nos quejemos tanto, porque ahora al menos no nos pagan con sal, ¿no?

Tú imagínate que te pagan con sal. Una clase español, aquí tienes, Paco, 20 kilos de sal. A ver qué haces tú con toda esa sal, Paco. Bueno, pues en ese caso, si me pagasen con sal, estaría pensando en la siguiente palabra, la jubilación.

Porque todo trabajador que se precie desde los primeros años ya está pensando en la jubilación, que es ese periodo que llega tras 25 o 30 años trabajando, 40 años trabajando y significa gritar de alegría. Y no es broma, Roy.

La jubilación viene de jubilare y significa gritar de alegría. Claro, de hecho tenemos una palabra en español júbilo, que el júbilo es como la alegría. No es una palabra que se usa mucho, ya no se usa mucho, pero bueno, a veces puedes escucharla. Y es eso, no, el júbilo, la alegría.

Pues jubilarse es eso, gritar de alegría. Y me gusta mucho esta palabra porque define mucho la cultura española. Quizá en otras culturas no se ve así. Yo creo que sí, ¿no?

Porque a todo el mundo le gusta jubilarse, creo yo. Pero bueno, en la española jubilarse es una auténtica alegría. Es algo que la gente cuando pasa de los 50, creo yo, ya está pensando en la jubilación, que es a los 65 y dentro de poco ya es a los 67.

Pero ya a partir de los 50 ya estás ahí pensando en la jubilación y aún te quedan 17 años. Pero ya estás pensando, estás ahí, cuando me jubile voy a hacer esto. Ay, qué feliz voy a ser cuando me jubile. Bueno, es un poco triste quizá estar pensando.

Sí, es un poco triste porque cumples 50 años. Bien, bien, ya estoy cerca de la jubilación, pero tú lo has dicho. Es que te quedan 17 años. Son muchos años, pero claro, si estás cansado de tu trabajo, imaginémonos que ya llevas dos décadas trabajando, a lo mejor llevas mucho tiempo en el mismo puesto de trabajo y ya estás cansado, aburrido, repetitivo.

Entonces, claro, estás pensando en ese momento en el que te jubiles y no tengas que aguantar a esos compañeros tan tóxicos. Estoy muy negativo hoy, no sé por qué.

A ver si el tóxico eres tú, Roy. El tóxico soy yo o quizá tú eres un compañero de trabajo muy tóxico, Paco, y estoy aquí insatisfecho con mi vida laboral.

Bueno, venga, pues dejemos de hablar entonces de la jubilación y vamos a imaginarnos que estamos ya en la tercera edad. La tercera edad, es decir, ya somos ancianos. Entonces, ¿qué pasa con esta expresión, Roy? Bueno, es curiosa.

Por un lado, es una palabra que... Como todo lo que tenemos hoy, porque, Roy, todo es curioso aquí. Tendría que usar algún sinónimo, pero es la palabra que me sale de forma natural. Curiosa, interesante.

Y ya no se me ocurren más. Fascinante, maravillosa. Ahí está, Paco, diccionario de sinónimos. Perfecto, venga, pues esta palabra tan fascinante, pues es fascinante porque cuando popularizaron este término, la idea era tener una palabra pues así agradable, amable, curiosa para esa última etapa de la vida.

En lugar de decir palabras como más negativas, como vejez o ancianos, claro, es una palabra como más negativa. Entonces popularizaron este término hace ya unas cuantas décadas. ¿Y qué pasa? Que hoy en día, aunque no tiene una connotación muy negativa, es como que ya se está recomendando cambiar, usar esta palabra, porque sí que ya tiene un poquito de estigma la palabra, un poquitito de connotación negativa.

No mucha, pero sí que ahora se recomienda más usar personas mayores. Claro, pero no lo entiendo porque a mí me parece una frase amable. Estar en la tercera edad.

No veo ninguna connotación negativa ahí. No sé, pero a mis padres no les gusta, por ejemplo. Entonces, claro, ellos ya tienen más de 60 años, ya son de la tercera edad y no les convence mucho este término porque, bueno, lo asociamos mucho a residencias de ancianos, a esa parte de la vida en la que ya te haces muy mayor y ya quizá el cuerpo ya no es el que era. Entonces como que nos recuerda mucho a la vejez.

Esto es lo que yo creo. Y por eso a la gente no le gusta este término Y ahora se usa más ese, personas mayores o mayores simplemente. Lo cual, claro, sí que es un término mucho más neutro porque persona mayor es cualquier persona, ¿no?

Yo puedo hablar con una persona que tiene 10 años más que yo y es mayor que yo, ¿no? Es una persona mayor que yo. Pero bueno, cuando decimos personas mayores se entiende que son mayores de 60 o algo así. Pero claro, seguro que ese término, Paco, dentro de 20 años será negativo también y tendremos que inventar otro.

Sí, bueno, y quería decirte que una persona mayor no es menor. Entonces, podemos considerar que una persona mayor es alguien que tiene más de 18 años. Porque en España, si tienes menos de 18 años, eres menor ante la ley. Así que, ¿podemos decir que una persona de 25 años es una persona mayor, Roy?

A ver, mayor de edad, podrías decir. Pero hoy mayor, una persona mayor, es para gente mayor de 60 años aproximadamente. Pero bueno, yo ya te digo, este término en 20 años o en 30 años cambiará y les llamaremos personas solo. Personas no tan jóvenes o personas.

O bebés, no sé, el idioma es así, ¿no? Lo que te parecía bien hace 20 años, porque hoy en día vemos términos que usábamos hace 20, 30 o 40 años y nos llevamos las manos a la cabeza, ¿no? Decimos, ¿cómo podíamos usar esa palabra tan despectiva, tan mala, tan... Joder, como un insulto. Pero es que esas palabras en su momento tenían lógica.

Entonces yo pienso, las palabras que usamos hoy son insultos dentro de 50 años, Paco. Sí, dentro de 50 años quizás las personas de la tercera edad no serán personas de la tercera edad, sino que serán personas de la cuarta edad, porque cada vez vivimos más años. O quinta edad incluso. Es cierto que incluso hoy en día se nos está quedando corto esto de la tercera edad porque hay personas que viven hasta los 90, incluso 90 y algo, ya hay casos ahí hasta los 100...

Claro, tercera edad es lo mismo una persona de 60 años que de 90. Hay una diferencia muy grande. Es la misma diferencia que de 30 a 60. Como podéis ver, yo sacaba muy buenas notas en matemáticas.

Los números son lo tuyo, Roy. Venga, pues vamos, seguimos hablando de números, Paco. Lo hilamos de forma perfecta porque ahora hablamos de otra palabra que también me parece muy curiosa y es que tú, cuando ganas dinero en cualquier país, tienes que pagar impuestos.

Y esta palabra también, cuando la analizas, es muy curiosa. Impuesto. Has dicho en cualquier país, no, porque si vives en un paraíso fiscal, ahí no pagas impuestos. Es verdad, ahí no.

Pero bueno, en casi cualquier país tienes que pagar impuestos Y claro, no es voluntario esto de pagar impuestos, ¿no? Porque la propia palabra lo dice, impuesto. Cuando algo está impuesto es que es obligatorio, no es voluntario.

Entonces es muy curioso cómo viene del verbo imponer, obligar a alguien a hacer algo, que en este caso es pagar un dinero al Estado. Esa palabra va con una connotación negativa. No creo que sea la palabra más popular del léxico español, pero bueno, siempre me ha hecho gracia la gente que dice que paga impuestos con placer.

Digo, impuestos y placer no son dos palabras que funcionen muy bien juntas. Yo creo que sí, por supuesto, los impuestos son útiles para la sociedad. Yo los pago, pero no los pago con una sonrisa en la cara.

Claro, a ver, hay que ser realistas, ¿no? Cuando a ti te viene la declaración de la renta, a veces te puede dar a devolver, que significa que pagaste más impuestos de los que tenías que haber pagado y te devuelven dinero, o te puede dar a pagar, que significa que no pagaste tanto como debías haber pagado, entonces tienes que pagar todavía más. Y claro, cuando nos sale a pagar, esa semana ya estamos de mala leche. Estamos ya enfadados, ¿no?

Y es la conversación típica de junio, de julio, de esta época. Abril, la época en la que es la declaración de la renta, cuando se hace esto. Entonces, claro, no seamos hipócritas tampoco, ¿no? Oye, puedes pagar impuestos y estar a favor del sistema de contribución y tal, y el estado del bienestar, pero no te gusta cuando te sale a pagar la declaración de la renta.

¡Qué felicidad cuando te devuelven algo de dinerito! Ese dinero llega como algo inesperado. Siempre lo celebras. Incluso eres más generoso de lo normal.

Dices, venga, familia o amigos, que os voy a invitar a unas tapas. Y, por cierto, Paco, hay algo curioso y es que en España, cuando la declaración de la renta te sale a devolver, esto significa que Hacienda tiene que darte dinero a ti, pues en la declaración de la renta, en ese documento, hay una casilla que puedes marcar para que no te devuelvan el dinero. Es decir, Hacienda dice, oye, te he cobrado, imagínate, mil euros. Te he cobrado estos mil euros de más en impuestos, pero...

Si no los quieres, me los quedo yo. Entonces hay una casilla específica para esto que la marcas y no te devuelven el dinero y es una donación al Tesoro Español, ¿no? A Hacienda, al Estado. Entonces, oye, si te gusta mucho pagar impuestos, puedes marcar esa casilla y pagas más.

Sí, pero no creo que haya mucha gente que marque esa casilla, ¿eh? Creo que no funciona, Paco. Yo creo que si tú la marcas, rompe algo en el sistema, ¿no? Es decir, explota ahí un ordenador o de repente despiertas a alguien que lleva 20 años esperando o algo así, ¿no?

Imagínate, una persona que está ahí esperando, haciendo guardia, por si algún día alguien marca ese botón. No conozco a nadie que haya marcado esa casilla. No, no. No me acuerdo yo de nadie.

Sería curioso. Bueno, pues vamos ahora a hablar de el negocio, porque esta palabra también tiene un origen bastante curioso. Viene de nec otium, que en latín significa no ocio, que no hay ocio. O sea, si tú tienes un negocio,

Olvídate de disfrutar el ocio, divertirte, se acabó. ¿Y qué pasa si tienes un negocio de la noche, un negocio nocturno, una discoteca? Ahí en teoría hay mucha diversión.

Bueno, pero diversión para tus clientes, ¿no? Para ti no hay tanta, que tienes ahí que gestionarlo todo, seguramente habrá algún borracho que inicie una pelea en tu local y tengas que gestionarlo... Entonces no hay ocio aunque tu negocio sea una discoteca, Paco. Y Paco, terminamos con tres palabras muy rápidas que están muy reaccionadas y es empleado, plantilla y recursos humanos.

Y estas me encantan porque, claro, cuando tú tienes un negocio, tienes un trabajador, tienes un empleado. Y viene la palabra emplear, usar. O sea, como si tu trabajador fuera un kleenex, ¿no? Un pañuelo de papel.

De usar y tirar. Te uso y te tiro. ¡Hala! Ya está. Pues siguiendo con esta idea, la palabra que has mencionado, plantilla. Una plantilla es el conjunto de empleados de una empresa, por ejemplo.

Y una plantilla es un molde, es un patrón. Entonces tú eres una pieza del molde. Claro, si tú eres un empleado en mi plantilla, no te salgas del molde. Tienes que ajustarte a ese molde porque como te salgas del molde, te despido porque eres un empleado.

Te uso y te tiro. Y por último, Paco, ¿cómo se llama el departamento? Recursos humanos. Como si fueras una piedra, como si fueras cemento, como si fueras, no sé, gasolina.

O sea, te pongo al mismo nivel que la gasolina o que el cemento. Eres un recurso más para este engranaje, para esta empresa. Un objeto, una herramienta. Es una deshumanización impresionante.

Y qué ironía que sea recursos humanos porque parece algo más inhumano. Pues así es. Bastante curioso, ¿no? Pues así es el idioma, Paco. Hay palabras que hasta que no empiezas a pensar en ellas o analizarlas o ver el origen, pues no te das cuenta de la connotación que tienen o de la historia que hay detrás y que a veces dices, pues tiene sentido, la verdad, porque es un poco así.

Bueno, a partir de ahora, cada vez que tenga que pagar los impuestos, voy a pensar en ti, Roy. Voy a pensar en esa explicación que nos has dado y no me la voy a quitar de la cabeza. Paco, tú marca la casilla esa para donar tu dinero a Hacienda y ya está. Bueno, lamentablemente tenemos que despedirnos, ¿no?

Así es, Paco. Nos vamos una semana más. Cuídate mucho y hablamos la semana que viene. Un abrazo para ti y para todos. Hasta luego.