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2358. Expresiones con gastar

Vocabulary

  • gastar por gastar comprar sin motivo, simplemente por el hecho de gastar.
  • correr con los gastos hacerse cargo o responsable de los gastos.
  • gastar saliva hablar o explicar algo sin conseguir ningún resultado.
  • gastarse una pasta gastarse mucho dinero (coloquial).
  • gastárselas tener un carácter difícil, peligroso o imprevisible.

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Hoy hablamos episodio 2358, expresiones con gastar. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Si quieres ver la transcripción, la hoja de trabajo de cada episodio con explicaciones y ejercicios y disfrutar de muchas otras ventajas, puedes visitar nuestra web hoyhablamos.com. Hazte suscriptor premium para acceder a todas esas ventajas.

Muy buenas, quiero oyente. ¿Cómo estás? Hoy quiero empezar con una pregunta. ¿Cómo te las gastas cuando alguna persona te hace algo? ¿Cómo te las gastas?

¿Eres una persona vengativa o más bien tranquila? Bueno, yo pertenezco al primer grupo de personas. ¿Qué vengativo soy? Es mejor que estés lejos de mí cuando me enfado.

Soy un diablo. Bromas aparte, por supuesto que no soy así. Esta presentación se debe a que quería usar unas 5 expresiones que tenemos para el episodio de hoy. Gastárselas.

Este es un episodio dedicado al verbo gastar. Estamos en septiembre y el verano ha llegado a su fin. Seguro que esto es un alivio para mucha gente, ya que durante el verano gastamos mucho dinero con tantos conciertos, viajes, cenas, helados… Bueno, vayamos a ver las cinco expresiones que tenemos para hoy. Son las siguientes.

Gastar por gastar, correr con los gastos, gastar saliva, gastarse una pasta… Y en último lugar, gastárselas. Hoy hablamos de expresiones con el verbo gastar.

¿Cómo vamos a ver todo esto? Como siempre, con una historia. Hoy tenemos como protagonistas a los hermanos García. Antonio y Sergio llevan un tiempo sin verse, por lo que deciden verse en una famosa ciudad de la provincia de Málaga.

Ya sabes, presta especial atención a las expresiones que vamos a usar en la historia. En este caso contendrán el verbo gastar o el sustantivo gasto. Vamos allá.

Los hermanos García, Sergio y Antonio decidieron irse juntos de vacaciones. Llevaban meses sin verse debido a la distancia. Uno vivía en Londres y el otro en Lanzarote. Es por eso que hicieron quedar en persona y pasar unos días juntos.

Quedaron en Marbella, una ciudad de Málaga famosa por su gran concentración de ricos por metro cuadrado. Nada más verse, debido a que estaban hambrientos, se dirigieron a una bonita playa y se sentaron en un chiringuito. Al ver los precios, Sergio se levantó la silla y dijo... «No quiero gastar por gastar.

No quiero gastarme 10 euros por una botella de agua. Vámonos de aquí». Tras esto, su hermano mayor, Antonio, le dijo, «Hermano, estamos en Marbella. Aquí todo es caro.

Relájate». Además, quiero decirte que yo quiero correr con los gastos. Pídete lo que quieras. Sergio se quedó boquiabierto al escuchar las palabras de su hermano.

Le extrañó tanta generosidad por su parte, ya que los precios en ese chiringuito estaban por las nubes. De hecho, le dijo que no podía aceptar su ofrecimiento, que se trataba de mucho dinero.

Antonio le respondió. Hermano, no voy a explicártelo de nuevo. No quiero gastar saliva. Te he dicho que quiero invitarte. Así que, antes de que me arrepienta, píete lo que quieras sin mirar los precios.

Sergio le hizo caso a su hermano. Miró la carta y se pidió un plato de langostinos, otro de almejas y otro de mejillones. Antonio tampoco escatimó y se pidió dos platos de marisco y pescado.

y una botella de champán para celebrar la reunión con su hermano pequeño. Incluso probaron algunos postres típicos de Málaga y unos chupitos que les ofreció el camarero.

Finalmente llegó la temida cuenta. 525 euros. Antonio tragó saliva, sacó la tarjeta de su cartera y, aunque la mano le temblaba de manera visible, pagó la cuenta con una sonrisa en la cara. «Hermano, te has gastado una pasta.

Gracias, pero no tenías que hacerlo», dijo Sergio. Antonio le contestó, «Hermanito, tengo que decirte la verdad. Pertenezco a un grupo criminal que opera en Lanzarote. Esta cantidad que me acabo de gastar no es nada para mí».

Tras unos segundos de confusión y silencio de Sergio, Antonio empezó a partirse de risa y comentó, Es broma, hombre. No pongas esa cara. Hoy paga la empresa.

He cogido la tarjeta de la empresa y, en teoría, esto es una reunión de trabajo. Eso sí, espero que mi jefa no me haga preguntas, ya que no sabes cómo se las gasta cuando se entera de que algún empleado ha hecho algo inapropiado.

Normal que la jefa se enfade. Yo también me enfadaría si me enterara de que mi empleado se ha gastado ese dinero en una comida con su hermano. Bien, ahora llega el momento de analizar las cinco frases de la historia de hoy, todas ellas con el verbo gastar. Vamos a por ellas.

Llegamos a la primera expresión de hoy, gastar por gastar. Esto es lo que dijo Sergio nada más ver los precios del chiringuito donde se sentaron. No quiero gastar por gastar. No quiero gastarme 10 euros por una botella de agua.

Vámonos de aquí. Analizando la expresión, podemos decir que una persona gasta por gastar cuando compra algo sin ningún motivo, simplemente por el hecho de gastar.

Hablamos de alguien a quien le gusta desperdiciar el dinero. De esta manera, si tienes un móvil que funciona perfectamente y te lo has comprado recientemente, quizá sea gastar por gastar comprarse el último modelo de ese móvil. Llegamos ahora a la segunda expresión del día, correr con los gastos.

Esto le respondió Antonio a Sergio cuando este último se quejó de los precios. Hermano, estamos en Marbella. Aquí todo es caro. Relájate. Además, quiero decirte que yo quiero correr con los gastos.

Pídete lo que quieras. Fue ahí cuando Sergio se relajó y se pidió todo lo que quiso. Se tomó la frase de su hermano al pie de la letra. Antonio le dijo que él quería hacerse cargo de los gastos.

Con esto quería decir que él iba a hacerse responsable de los gastos. Imagínate lo siguiente. Estás viviendo alquiler. Se rompe el horno, por lo que tienes que llamar al propietario de la casa para contarle el problema.

Lo normal es que el propietario de la casa corra con los gastos. Es decir, lo normal es que sea él la persona que compre un nuevo horno. Bien, llegamos a la tercera expresión del día, gastar saliva.

Antonio le comentó lo siguiente a Sergio. Hermano, no voy a explicártelo de nuevo. No quiero gastar saliva. Te he dicho que quiero invitarte. Así que, antes de que me arrepienta, pídete lo que quieras sin mirar los precios.

Se dice que alguien gasta saliva cuando habla o explica algo sin conseguir ningún resultado, ya sea porque su interlocutor no lo entiende o porque no quiere entenderlo.

Esto es lo que puede pasar si le intentas explicar a tu cuñado que la tierra no es plana. Vas a gastar saliva. Tu cuñado siempre va a tener una explicación para cualquier cosa que le digas, por lo que es mejor que ahorres esa saliva y cambias de tema.

Ahora llegamos a la cuarta frase de hoy, gastarse una pasta. Esto le dijo Sergio a su hermano mayor después de pagar los 525 euros de la cuenta. Hermano, te has gastado una pasta. Gracias, pero no tenías que hacerlo.

Antonio se gastó una pasta cuando pagó la cuenta en el chiringuito. Mejor dicho, la empresa de Antonio se gastó una pasta en el chiringuito. ¿Qué significa eso de gastarse una pasta? Como ya sabes, la pasta, además de ser algo que comemos, es una forma coloquial para referirse al dinero.

Así pues, una persona que se gasta una pasta en algo se está gastando mucho dinero. Esto es lo que te puede pasar si decides celebrar tu cumpleaños en un restaurante con estrellas Michelin.

Eso sí, al menos tendrás la certeza de que la pasta que comas ahí estará riquísima. Y ahora llegamos a la última expresión del día. En realidad hablamos de un verbo con dos pronombres, gastárselas. En nuestra historia, Antonio dijo lo siguiente partiéndose de risa.

He cogido la tarjeta de la empresa y, en teoría, esto es una reunión de trabajo. Eso sí, espero que mi jefa no me haga preguntas, ya que no sabes cómo se las gasta cuando se entera de que algún empleado ha hecho algo inapropiado.

Se dice que alguien se las gasta cuando se habla de las acciones que hace una persona con un carácter difícil, peligroso o imprevisible. En este caso, Antonio sugiere que, si su jefa se entera, ella va a ser muy dura con él. Claro, normal, yo también me enfadaría. Seguro que conoces a alguien que tiene un aspecto angelical, un aspecto de ángel,

Pero luego, ¿cómo se las gasta? Es mejor estar a kilómetros de distancia de esa persona cuando está enfadada. Fíjate en una cosa. El pronombre las no lo vamos a modificar.

Es un pronombre que no cambia en esta frase. Entonces, yo me las gasto, tú te las gastas, él se las gasta. Y así con el resto de las formas. Bueno, ahora tenemos que empezar a despedirnos.

Antes de despedirnos, una pequeña recomendación. Te recomendamos que te hagas suscriptor premium de este podcast. Así te podrás beneficiar de múltiples ventajas como la transcripción de los episodios o la posibilidad de practicar con actividades, entre otras cosas. Así que ya lo sabes, búscanos en nuestra página web hoyhablamos.com.

Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos en el episodio de mañana con más noticias en español. Pasa un buen día. Hasta mañana.