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2349. Expresiones veraniegas

Vocabulary

  • hacer un sol de justicia hacer mucho calor.
  • estar como sardinas en lata estar muy apretado.
  • sudar la gota gorda esforzarse mucho.
  • de sol a sol todo el día.
  • darse un chapuzón bañarse rápidamente.

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Hoy hablamos episodio 2349. Expresiones veraniegas. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Si quieres ver la transcripción, la hoja de trabajo de cada episodio con explicaciones y ejercicios y disfrutar de muchas otras ventajas, puedes visitar nuestra web hoyhablamos.com.

Hazte suscriptor premium para acceder a todas esas ventajas. Muy buenas, quiero oyente. ¿Cómo va el verano? ¿Todo bien? Ya estamos llegando al final, pero todavía nos quedan unas semanas de verano.

Bueno, en caso de que nos estés escuchando desde Australia, Brasil o Sudáfrica, por ejemplo… debería preguntarte cómo estás pasando el invierno. No obstante, como nosotros estamos en verano, hoy vamos a hablar de cinco expresiones relacionadas con el verano y con el calor.

En este episodio te vamos a presentar las siguientes expresiones. Hacer un sol de justicia, estar como sardinas en lata, sudar la gota gorda, de sol a sol y, en último lugar, darse un chapuzón. Hoy hablamos de expresiones veraniegas.

¿Cómo vamos a trabajar todo esto? Ninguna sorpresa. Estas cinco frases las vamos a poner en práctica con una historia más o menos divertida. En este caso, Rodrigo será el protagonista.

Rodrigo es un joven gaditano que decide pasar el día en la playa para huir de las altas temperaturas. Evidentemente, presta atención a las frases que guarda en relación con el verano. ¡Vamos allá!

Era verano y Rodrigo no podía más con el calor que hacía en su casa. No tenía aire acondicionado y no podía estar en la calle porque hacía un sol de justicia insoportable. De esta manera, cogió su moto y se fue a La Caleta, una preciosa playa de Cádiz. Cuando llegó, se dio cuenta de que él no era el único que había tenido esa idea,

La playa estaba abarrotada. Buscó un hueco para colocar la toalla. Misión casi imposible. Pero finalmente lo encontró. Él y el resto de los bañistas estaban como sardinas en lata.

Casi no había espacio para estirar las piernas sin golpear a los otros bañistas. Tras varios minutos disfrutando de las vistas, Rodrigo se metió en el agua y nadó durante media hora hasta que acabó agotado a causa del fuerte oleaje. Nada más salir del agua, le llegó un delicioso olor a sardinas, por lo que cogió la cartera y se acercó al puesto en el que vendían espetos de sardinas con un aspecto muy fresco.

La vendedora estaba sudando la gota gorda, puesto que, además del calor que hacía, tenía que cocinar las sardinas en una pequeña fogata de leña. La vendedora, con una sonrisa en la cara, le dijo a Rodrigo que trabajaba de sol a sol cada día durante la temporada turística, pero que no podía quejarse, ya que disfrutaba a diario de las mejores vistas de Cádiz.

Rodrigo se compró dos espetos, con seis sardinas cada uno. La vendedora, Susana, le dijo que esas eran muchas para tan solo una persona, pero nuestro protagonista le respondió que tenía mucha hambre.

Después de despedirse de Susana, Rodrigo se fue a la toalla para disfrutar de las sardinas y de una buena cerveza fresquita. El día estaba siendo inmejorable, a pesar del calor y la multitud de gente en la playa. Al acabar de comer, Rodrigo decidió levantarse la toalla y darse un chapuzón, con tan mala suerte que le dio un golpe de calor mientras iba de camino al agua.

Rápidamente, una gran cantidad de gente corrió en su ayuda. Rodrigo se encontraba mal, estaba mareado y desorientado, pero gracias a la ayuda del resto de bañistas y más tarde al socorrista de la playa, pudo recuperarse y seguir disfrutando del resto del día.

Eso sí, se prometió a sí mismo que la próxima vez que fuera a la playa con esas altas temperaturas no se metería en el agua tras comerse dos enormes espetos de sardinas y además esperaría dos horas para hacer la digestión, tal y como le repetía a su madre cuando era pequeño.

Bien, tras este final feliz, llega el momento de pasar a describir las cinco expresiones veraniegas de hoy. ¡Vamos a por ellas! La primera de ellas es hacer un sol de justicia. La hemos usado justo aquí.

Era verano y Rodrigo no podía más con el calor que hacía en su casa. No tenía aire acondicionado y no podía estar en la calle porque hacía un sol de justicia insoportable.

Como podemos imaginarnos, se dice que hace un sol de justicia cuando el sol es muy intenso y cuando hace muchísimo calor. Parece que esta expresión viene de una antigua costumbre de impartir justicia.

se ataba o encadenaba al prisionero bajo un sol abrasador durante horas o días como forma de castigo. De esta manera, era el sol el que impartía justicia. Es decir, el sol era el juez.

Ya sabes, la próxima vez que vayas a Sevilla, en pleno verano, y te cueste mucho trabajo dar un paso sin llenar la camiseta de sudor, podrás decir, «Madre mía, aquí hace un sol de justicia».

Pasamos a la segunda expresión del día, estar como sardinas en lata. Escuchemos de nuevo el fragmento donde la hemos empleado. La playa estaba abarrotada. Buscó un hueco para colocar la toalla, misión casi imposible, pero finalmente lo encontró.

Él y el resto de los bañistas estaban como sardinas en lata. Casi no había espacio para estirar las piernas sin golpear a los otros bañistas. Se usa la expresión estar como sardinas en lata para decir que alguien está apretado o sin espacio en un lugar muy estrecho, en este caso la playa. Imagínate que estás en una ciudad superpoblada y tienes que coger el metro.

Si usas ese medio de transporte en la hora punta, es posible que vayas a estar como sardinas en lata, es decir, muy apretado, casi sin espacio para respirar.

Aún recuerdo esas vacaciones de cuando era pequeño. Iba con toda la familia en un coche pequeñito, con mis padres, mis abuelos, mi hermano, las maletas… Estábamos como sardinas en lata, claro.

Pasemos ahora a la tercera expresión del día, sudar la gota gorda. La hemos puesto en práctica justo aquí. Nada más salir del agua, le llegó un delicioso olor a sardinas, por lo que cogió la cartera y se acercó al puesto en el que vendían espetos de sardinas con un aspecto muy fresco.

La vendedora estaba sudando la gota gorda, puesto que además del calor que hacía, tenía que cocinar las sardinas en una pequeña fogata de leña. Esta es una expresión usada cuando alguien se esfuerza mucho o cuando hace mucho calor.

Claro, cuando uno se esfuerza mucho y hace mucho calor, suda la gota gorda. Literalmente transpira, suda mucho. No obstante, muchas veces no se va a usar de forma literal. No es necesario que la persona sude.

Podemos usarla con el significado literal de sudar mucho o con el significado figurado de esforzarse mucho. Por ejemplo, estás estudiando para los exámenes finales de la universidad. Hay algunas asignaturas que se te resisten, que te cuestan más. Entonces tendrás que sudar la gota gorda para intentar aprobar esas asignaturas difíciles.

Llegamos a la cuarta expresión, de sol a sol. La hemos usado aquí. La vendedora, con una sonrisa en la cara, le dijo a Rodrigo que trabajaba de sol a sol cada día durante la temporada turística, pero que no podía quejarse, ya que disfrutaba a diario de las mejores vistas de Cádiz.

Se dice que alguien hace algo de sol a sol cuando hace algo durante todo el día, desde que amanece hasta que anochece. Se usa especialmente en temas laborales para hablar de alguien que ha tenido una jornada difícil y muy larga. Esta expresión describe esas jornadas de intenso trabajo, ya que esas jornadas ocupan todas las horas de luz del día.

Así pues, la próxima vez que quieras quejarte de que has trabajado demasiadas horas, podrás decir que has trabajado de sol a sol, es decir, todo el día.

Por último, llegamos a la frase darse un chapuzón. Esto le pasó a Rodrigo. Al acabar de comer, Rodrigo decidió levantarse la toalla y darse un chapuzón, con tan mala suerte que le dio un golpe de calor mientras iba de camino al agua. pobrecito.

Bien, pues se dice que una persona se da un chapuzón cuando se da un baño rápido para refrescarse en el río, mar o piscina. Si hablamos de un baño en tu bañera, no. Eso no lo llamaríamos darse un chapuzón. Eso sería darse un baño.

En ocasiones también oirás el verbo pegarse en lugar de darse. La diferencia es que pegarse un chapuzón es un poco más informal que darse un chapuzón, pero ambas opciones son correctas.

Así que ahora ya sabes, descansa, busca una piscina, playa, río o lo que tengas más cerca y date un buen chapuzón para disfrutar de lo poco que queda de verano. Ahora nos despedimos. Esperamos que no hayas sudado la gota gorda con estas cinco expresiones.

Bueno, antes de despedirnos, una pequeña recomendación. Te recomendamos que te hagas suscriptor premium de este podcast, así te podrás beneficiar de múltiples ventajas como la transcripción de los episodios o la posibilidad de practicar con actividades, entre otras cosas. Así que ya lo sabes, búscanos en nuestra página web hoyhablamos.com. Muchas gracias por escucharnos.

Nos vemos en el episodio de mañana con más noticias en español. Pasa un buen día. Hasta mañana.