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2344. Federico García Lorca

Vocabulary

  • Sentimiento de esperanza muerta Un estado emocional devastador descrito por García Lorca.
  • Cante jondo Un género musical flamenco de Andalucía, profundamente emotivo y expresivo.
  • Generación del 27 Un grupo de poetas españoles que surgieron en 1927 y representaron una renovación en la poesía española.
  • Tertulia El Rinconcillo Un grupo de jóvenes intelectuales en Granada donde Lorca desarrolló sus ideas y contactos.
  • Daliniano El período de la obra de Lorca influenciado por la estética y el pensamiento de Salvador Dalí.

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Hoy hablamos episodio 2344, Federico García Lorca. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Si escuchas este podcast cada día, tu español estará mejorando, eso está claro. Pero si quieres ir más rápido, hazte suscriptor premium.

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Esto lo dijo un genio de la literatura. Estos días se cumplen 90 años de su asesinato y es nuestro protagonista de hoy. Hoy hablamos de Federico García Lorca.

Tú nunca entenderás lo que te quiero, porque duermes en mí y estás dormido. Yo te oculto llorando, perseguido, por una voz de penetrante acero, norma que agita igual carne y lucero. Traspasa ya mi pecho dolorido, y las turbias palabras han mordido las alas de tu espíritu severo.

Grupo de gentes salta en los jardines, esperando tu cuerpo y mi agonía, en cabellos de luz y verdes crines. Pero sigue durmiendo, vida mía. Oye mi sangre rota en los violines. Mira que nos acechan todavía.

Este texto se llama El amor duerme en el pecho del poeta y pertenece a la serie de los sonetos del amor oscuro. Los escribió el genio entre los genios, Federico García Lorca, entre los años 1935 y 1936.

Son unos poemas que fueron publicados en español mucho después, en 1983, y en una edición clandestina. ¿Por qué tanto secreto? Porque hablaban de un amor masculino, de un hombre como destinatario de esos versos.

Pero no nos adelantemos. Vamos a conocer mejor a nuestro protagonista de hoy, que no es otro que Federico García Lorca. Y seguro que al final del episodio entiendes un poco mejor este texto y a su autor.

Federico García Lorca nace en 1898 en Fuentevaqueros, un pueblo de la Vega de Granada, en Andalucía, que hoy es famoso en el mundo entero gracias a él. Era de una familia acomodada. Su padre poseía tierras y su madre había sido maestra de escuela. Tiene cuatro hermanos,

Como él mismo recordará años más tarde, mi infancia es aprender letras y música con mi madre, ser un niño rico en el pueblo, un mandón. Desde muy joven se interesa por las artes, sobre todo por la música y el dibujo. Cuando Federico tiene 11 años, toda la familia se traslada a la ciudad de Granada. Eso sí, los veranos lo seguirían pasando en un pueblo que por aquel entonces se llamaba Asquerosa y que hoy se llama Valderrubio.

Y esto es importante porque será en esa casa de campo donde Lorca escriba una parte de su obra. En el año 1914 ingresó en la Universidad de Granada para estudiar dos carreras, filosofía y letras y derecho. Empezó las dos, pero terminó por decidirse solo por derecho. En esta época universitaria, como nos pasa a todos, ocurrieron cosas que serían cruciales para su futuro.

Por un lado, tuvo dos profesores que ejercieron una gran influencia en él, Martín Domínguez Berrueta y Fernando de los Ríos. Don Martín lo llevó de viaje por distintas ciudades y zonas de España, Baeza, Úbeda, Córdoba, Ronda, Castilla y León, Galicia y Burgos.

Estos viajes hicieron que Lorca conociera mundo, pero también que despertara su vocación de escritor. Además, en dos de esos viajes conoció a dos figuras cruciales de nuestra literatura, Antonio Machado y Miguel de Unamuno.

El encuentro con Machado, en concreto, fue determinante para que Lorca eligiera ser escritor, y de todos esos viajes salió su primera obra publicada, Impresiones y paisajes, en 1918.

La otra cosa que ocurrió fue que, mientras estudiaba en Granada, se unió a una tertulia llamada El Rinconcillo. Estaba formada por jóvenes intelectuales y la mayoría de ellos llegaría a ocupar puestos importantes en sus respectivas carreras. Al año siguiente, en 1919, llegaría un momento sin duda crucial en la obra y en la vida de Lorca. Se trasladó a Madrid y, más concretamente, a la residencia de estudiantes.

Tomó esta decisión porque muchos de sus amigos de El Rinconcillo se estaban yendo a la capital y también porque su profesor, Fernando de los Ríos, estaba convencido de que allí estaba el futuro de este joven.

Así que le dio una carta de recomendación para el importante poeta Juan Ramón Jiménez que decía Muy querido poeta, ahí va ese muchacho de anhelos románticos. Recíbalo usted con amor, que lo merece. Es uno de los jóvenes en que hemos puesto más vivas esperanzas.

A lo que, por cierto, el poeta respondió. Su poeta vino y me hizo una excelentísima impresión. Me parece que tiene un gran temperamento y la virtud esencial, a mi juicio, en arte. Entusiasmo.

La residencia de estudiantes era, por aquel entonces, el hervidero cultural del país. Allí estaban los que serían unos genios de nuestra cultura y por allí pasaron algunas de las personalidades más importantes del mundo.

Lorca conoció y convivió con personas cruciales en su vida como Luis Buñuel, Rafael Alberti y Salvador Dalí. Pero es que, además, mira qué nombres dieron conferencias en aquella casa. Paul Claudel, Paul Valéry, Max Jacob, Le Corbusier, Chesterton, Wanda Landoska, Albert Einstein, John Maynard Keynes o Marie Curie. En estos años Lorca publicó su segunda obra, Libro de poemas.

Compuso sus primeras suites, unos poemas breves, y estrenó su primera obra teatral, El maleficio de la mariposa. En el año 1921, Lorca volvió a Granada, y esto le dio pie a otro de esos encuentros importantes de su vida. Conoció al maestro Manuel de Falla, un importante compositor español.

Con él llevó a cabo algunos proyectos relacionados con la música, sobre todo con el cante hondo y con los títeres. Fíjate que su vida en Granada gira en torno a dos focos, Manuel de Falla y su tertulia El Rinconcillo.

Y de ahí salió algo que sería casi la columna vertebral de toda su obra, unir las estéticas populares con las cultas y la tradición con la vanguardia.

Es en esa época cuando escribe uno de sus libros más conocidos, Poema del Cantejondo, aunque no se publicaría hasta 1931. En 1925 viaja a Cadaqués para visitar a su amigo Salvador Dalí, y volvería a hacerlo en 1927. Con él tuvo una profunda relación de amistad, donde se incluía también una atracción erótica, y fue una relación que marcó profundamente la vida y la obra de los dos.

De hecho, los especialistas hablan de un periodo daliniano en la obra del poeta y de una época lorquiana en la del pintor. Todo esto culminaría con la oda a Salvador Dalí. El año 1927 fue también un año clave por muchas razones. Ese año se reunió en el Ateneo de Sevilla una serie de escritores e intelectuales para conmemorar los 300 años de la muerte de Luis de Góngora.

Entre ellos estaba Lorca, y con él nombres como Rafael Alberti, Jorge Guillén, Damas Alonso, Gerardo Diego o José Bergamín. Aquel acto se considera el germen de lo que hoy conocemos como «la generación del 27».

un grupo al que también pertenecen Pedro Salinas, Luis Cernuda, Vicente Aleisandre, Manuel Alto Laguirre o Emilio Prados. Y en ese año y en el siguiente, en 1928, ocurre otra cosa. Lorca publica canciones y primer romancero gitano.

El romancero gitano tuvo mucho éxito, pero aquel libro también supuso una crisis enorme para el poeta. Recibió muchas críticas, sobre todo de amigos suyos como el propio Dalí y Luis Buñuel. Mira lo que cuenta él mismo.

Me va molestando un poco mi mito de gitanería. Los gitanos son un tema y nada más. Yo podía ser lo mismo poeta de agujas de coser o de paisajes hidráulicos. Además, el gitanismo me da un tono de incultura, de falta de educación y de poeta salvaje que tú, sabes bien, no soy.

No quiero que me encasillen. Siento que me va echando cadenas. Todo esto, sumado a la ruptura amorosa con el escultor Emilio Aladrén, lo sumió en una crisis profunda. Él mismo lo cuenta así.

Estoy convaleciente de una gran batalla y necesito poner en orden mi corazón. Ahora solo siento una grandísima inquietud. Es una inquietud de vivir, que parece que mañana me van a quitar la vida.

Todo esto lo lleva a tomar una decisión drástica, irse a Nueva York. De esta manera llega a la ciudad de los rascacielos en el año 1929. Allí se queda profundamente impresionado por el capitalismo y por el trato que recibía la población negra, además de por la propia ciudad, a la que describió como un lugar de alambre y muerte, y geometría y angustia. De su estancia en esta ciudad surge una de sus obras más impactantes, Poeta en Nueva York,

Es un libro que no se publicaría hasta después de su muerte y en el que buscaba expresar la esclavitud dolorosa del hombre y la máquina juntos. Después va a La Habana, en Cuba, y más tarde vuelve a España, donde se había instaurado la Segunda República en 1931.

Allí funda el grupo de teatro La Barraca, que nace con la idea de acercar el teatro al pueblo mediante obras del siglo de oro. En ese mismo año Lorca escribió Bodegas de sangre, que se estrenaría en Madrid en 1933 con muy buena acogida.

Poco después, la obra llegó a Buenos Aires y a Montevideo de la mano de la actriz Lola Membrives, y allí el éxito fue arrollador. Lorca viajó hasta Argentina para verlo con sus propios ojos y se convirtió en una auténtica estrella. Había alcanzado el éxito internacional. Regresa a España en el año 1934, donde la situación era de todo menos fácil.

Él terminó algunas de sus obras más conocidas, como Yerma, Doña Rosita la Soltera, La Casa de Bernarda Alba o Llanto por Ignacio Sánchez Mejías. Pero la guerra civil era algo inminente. Y él corría peligro porque los soblevados estaban deteniendo y fusilando a intelectuales y personas influyentes como él. Cuando estalló la Guerra Civil, en 1936, tuvo la oportunidad de irse fuera de España, pero decidió volver a Granada y refugiarse en casa de los padres de su amigo, el poeta Luis Ronsález.

Él pensó que era una buena idea, porque su amigo Luis Ronsales y los hermanos de éste eran falangistas, formaban parte de los que apoyaban el golpe de estado, entonces pensó que allí estaría seguro. Es importante decir que su amigo y la familia Ronsales nunca lo traicionaron e intentaron salvarlo, pero los militares lo encontraron y lo detuvieron el 16 de agosto de 1936,

En la denuncia que provocó su detención, se le acusaba de ser espía de los rusos, estar en contacto con estos por radio, haber sido secretario del socialista Fernando de los Ríos y ser homosexual. Todos los cargos eran falsos, excepto ser homosexual, pero qué triste detener a alguien por su orientación sexual.

En la madrugada del 18 de agosto de 1936 fue fusilado a pocos kilómetros de la capital granadina. Sus restos siguen hoy en una fosa común y nunca se han llegado a recuperar.

Lo asesinaron, pero nadie ha podido hacer desaparecer su voz, una voz valiente y profundamente genial. Lorca es y será unas figuras más influyentes de nuestra cultura, y su sombra se sigue sintiendo en nuestros días.

¿Verdad, oyente, que hay obras que no mueren nunca? Déjame que termine con un poema escrito por él y llamado Despedida. Dice así. Si muero, dejad el balcón abierto.

El niño come naranjas. Desde mi balcón lo veo. El segador sigue al trigo. Desde mi balcón lo siento. Si muero, dejad el balcón abierto. Y solo podemos decir, estate tranquilo, Federico.

El balcón siempre estará abierto para ti. Hasta aquí el episodio de hoy. Y ya sabes, si te gusta este podcast y el trabajo diario que hacemos, tu colaboración sería de gran ayuda. Para colaborar puedes hacerte suscriptor premium.

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Muchas gracias por escucharnos. Nos vemos en el episodio de mañana. Pasa un buen día. ¡Hasta mañana!