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2332. Noticias en español

Vocabulary

  • Milagro en la iglesia Se encontró una bolsa con monedas de oro debajo del altar de una iglesia.
  • Dios aprieta pero no ahoga Una frase que describe una situación difícil pero con una posible solución.
  • Camden 9b El nombre dado a un soldado anónimo encontrado en una fosa común en una batalla de la Guerra de Independencia de los Estados Unidos.
  • Inteligencia artificial Se revela que la presentadora de un documental era una inteligencia artificial.
  • Fosa común Lugar donde se enterraron soldados caídos en la batalla de Camden.

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Hoy hablamos episodio 2332, noticias en español. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Hablar español es una rutina muy efectiva para aprender el idioma. Creo que ninguna rutina está completa si no incluyes al menos una hora a la semana de conversación en español.

Nuestros profesores, Paco y Sara, pueden formar parte de esta rutina. Reserva una clase de prueba en hoyhablamos.com barra clases. Hola oyente, ¿cómo estás?

Es jueves y eso nos lleva a conocer algunas noticias que han pasado por el mundo. Empezamos con un milagro in extremis. Seguimos con la identificación de un cadáver muchos años después y terminaremos con una presentadora de televisión que escondía un gran secreto. Hoy hablamos de noticias en español.

Existe un famoso dicho en español, Dios aprieta pero no ahoga. Quiere decir que una situación puede ser difícil, pero siempre hay alguna solución. De un hecho al que se le puede aplicar este dicho es de lo que vamos a hablar en la primera noticia de hoy.

En esta noticia te propongo que juguemos un poco y vamos a verla como si de una película se tratase. ¿Te parece, oyente? ¡Vamos allá! Lo primero es la localización y abrimos la película dirigiéndonos a Inglaterra, más concretamente a Melling, en el condado de Lancashire.

Una vez allí, nos vamos a dirigir a un lugar en concreto, la iglesia de San Wilfredo. Esta iglesia se enfrentaba a uno de esos dilemas que pueden ser el inicio de una buena película. O reunían 750.000 libras para reparaciones del edificio o la iglesia tenía que cerrar.

Nos vamos a saltar el grueso a la película, donde luchan por conseguir el dinero, y nos vamos acercando a la conclusión del dilema. En este caso, la conclusión es que no pudieron reunir esa cantidad de dinero y el cierre de la iglesia parecía inevitable.

Pero todos llevamos muchas horas de películas encima para saber que la cosa no termina ahí. Es el momento del gran giro de guión. De esta manera, cuando se estaba acercando ese inevitable momento, algo pasó.

¿El qué? Pues que el día de Viernes Santo, la reverenda Jane Lee y una feligresa que la ayudaba estaban preparando el altar para la oración matinal como cualquier otro día. En medio de estos preparativos retiraron varios elementos que se encontraban bajo el altar. Y fue entonces cuando se encontraron con algo que lo cambiaría todo.

¿Qué encontraron? Pues mira, oyente, ellas dicen que encontraron un milagro. Pero siendo terrenales, diremos que lo que encontraron fue una bolsa escondida. Dentro de la bolsa había una pequeña caja y dentro de la caja nueve monedas de oro británica.

Además, había una nota firmada por James, siervo del Dios viviente, en la que afirmaba que quería dar ese regalo a la iglesia. Estas monedas fueron acuñadas por la Real Casa de la Moneda Británica en el año 1999 y tienen un valor nominal de 100 libras cada una. Sin embargo, son monedas de oro y el oro se paga a precio de mercado. Al final consiguieron venderlas por casi 30.000 libras esterlinas.

Resultado, que como todo final feliz que se precie, no han conseguido la suma total, pero sí ha permitido que la iglesia pueda seguir abierta y luchando para conseguir el dinero para la total rehabilitación. Además, esto les ha dado un impulso y los feligreses ya se han puesto manos a la obra para conseguir recaudar el resto del dinero.

Eso sí, por ahora no se sabe la identidad de la persona que donó esas monedas en el año 2022 y que se han encontrado ahora debajo del altar. Pero lo que está claro es que esto, como dijo el obispo de Blackburn, Philip North, Demuestra el cariño que se le tiene al edificio. Demuestra que cuando confiamos, Dios provee.

Vamos, lo que yo te decía, que desde luego aquí se puede aplicar el dicho de Dios aprieta pero no ahoga. Vamos con la segunda historia del día. Pocas cosas producen tanta desazón como ver una tumba y no saber quién está enterrado en ella. Pues de descubrir la identidad de alguien más de 200 años después es de lo que hablaremos en la segunda historia de hoy.

En esta historia tenemos que hacer un viaje al pasado y nos vamos a ir a la guerra de independencia de los Estados Unidos y más concretamente al año 1780. Pero vamos a centrar un poco más nuestro viaje en y nos vamos a ir a un campo de batalla en Camden, en Carolina del Sur.

Allí, en una fosa común, se enterró a varios soldados caídos en la batalla. Y como pasa en toda fosa común, en el momento del entierro, los soldados dejaron de tener nombre y pasaron a ser anónimos.

Damos un salto en el tiempo y vamos a una época más actual, al año 2020, cuando los arqueólogos Jim Legg y Steve Smith localizaron esta fosa mientras pasaban un detector de metales. Encontraron balas, botones y también 14 esqueletos de soldados enterrados a poca profundidad.

empezaron analizando lo que tenían, los botones, y llegaron a la conclusión de que muchos de los cuerpos habían pertenecido al ejército continental. La cuestión es que la oficina del forense del condado de Richland dictaminó que los restos tenían que ser trasladados para que los analizaran antropólogos. Además, se pidió ayuda a la genealogista genética Allison Peacock. El caso es que se consiguió secuenciar el ADN de dos de los soldados.

Ese ADN se subió a dos bases de datos públicas, Family Tree DNA y GED Match, y de ahí salieron 20.000 coincidencias, aunque solo 150 tenían una relación genética lo bastante cercana como para orientar la búsqueda.

La búsqueda se fue estrechando cada vez más y los llevó hasta familias del condado de Anne Arundel, en Maryland. Y finalmente dio un nombre propio, John Pumphrey, que hasta ese momento se conocía como Camden 9b.

La identidad de John se pudo confirmar gracias a tres familiares que aportaron su ADN y ayudaron a reconstruir el árbol genealógico. ¿Quién era John Pumphrey? Pues mira, era un chico que había tenido una infancia marcada por la pérdida de su padre y la pura necesidad le hizo alistarse en el séptimo regimiento de Maryland, cuando rondaba los 14 años.

Se alistó en el año 1777 y dos años más tarde, en 1779, aceptó una prima de 100 dólares para renovar su alistamiento, Apenas sabía leer ni escribir, ya que firmó el documento simplemente con una X. Pero esa renovación no pudo ser, ya que perdió la vida en Kanden. Y de hecho, estaba registrado como uno de los desaparecidos en esa batalla.

Sus restos fueron enterrados con honores militares en el año 2023, cuando todavía era un soldado anónimo, y ahora, por fin, ha recuperado el nombre que perdió en el momento de su muerte en el campo de batalla.

Como dijo unas personas involucradas en este reconocimiento, ha esperado casi 246 años para que su nombre volviera a pronunciarse en voz alta. Llegamos a la última historia del día. ¿Te imaginas ver un programa entero de televisión y descubrir justo al final que la presentadora no existe? Pues de una presentadora creada con inteligencia artificial es de lo que vamos a hablar en la última noticia de hoy.

Para esta noticia nos vamos al Reino Unido y más concretamente a la cadena de televisión Channel 4. Esta cadena emitió hace unos meses un documental dentro de su espacio de investigación, un espacio que se llama Dispaches. El documental llevaba por título Me quitará la IA mi trabajo. y analizaba cómo la inteligencia artificial está cambiando profesiones tan diversas como el derecho, la música, la moda o la medicina.

Hasta aquí todo normal. El programa estaba conducido por Aisha Gabán, una presentadora de piel morena y melena hasta los hombros que iba guiando al espectador por el documental. Durante el programa, la propia presentadora lanzaba preguntas provocadoras. Venía a decir algo así como «Si la inteligencia artificial puede sustituir a los empleados de un centro de llamadas o a los agentes de atención al cliente, ¿por qué no iba a poder sustituir también a una presentadora de televisión como ella?».

Y aquí viene la gran sorpresa. En los últimos minutos del programa, la presentadora reveló el misterio y confesó que ella misma no era real. No existo, afirmó.

Su imagen y su voz habían sido generadas con inteligencia artificial y evidentemente no había estado en ninguno de los lugares que aparecían en el documental.

De esta manera, Aisha Gabán se convertía en la primera presentadora generada por inteligencia artificial que aparece en la televisión británica. Como te puedes imaginar, esto dio mucho que hablar y la cadena quiso dejar claro que se trataba de un experimento puntual.

Su responsable de informativos explicó que no van a usar presentadores creados con inteligencia artificial de forma habitual y que su prioridad sigue siendo el periodismo de calidad hecho y verificado por personas.

Eso sí, también reconoció que la experiencia sirve como recordatorio de lo fácil que resulta para la inteligencia artificial confundir a la audiencia con contenido que parece real.

Y ojo, porque esto no es un caso aislado. En países como la India o Kuwait, algunos informativos ya cuentan con presentadores virtuales. De hecho, la agencia oficial de noticias china, Xinhua, utiliza desde 2018 versiones digitales de sus presentadores habituales para presentar boletines en su web y redes sociales.

Yo, mientras preparaba esta noticia, no podía dejar de pensar en una cosa. Si no me lo hubieran contado, me habría dado cuenta del engaño. ¿Y tú, oyente, crees que serías capaz de distinguir a un presentador real de uno creado con inteligencia artificial? Piénsalo bien, porque puede que la próxima vez nadie te avise al final del programa.

Y esto es todo por hoy. Ya hemos llegado al final del episodio. Antes de acabar, recuerda que puedes utilizar este podcast en tu rutina de aprendizaje, usando las transcripciones, explicaciones y ejercicios que ofrecemos en nuestra web y escuchando el catálogo completo, con más de 2000 episodios. Para acceder a este contenido, debes hacerte suscriptor premium en hoyhablamos.com.

Esto es todo. Mañana lo vemos con dos nuevos episodios. Lo dicho, nos vemos en los episodios de mañana. Pasa un buen día. Hasta mañana.