2326. La misión Apolo 11
Vocabulary
- Misión Apolo 11 Referencia a la misión espacial histórica.
- Guerra Fría Contexto histórico de la carrera espacial entre EE.UU. y la URSS.
- Houston, aquí base Tranquilidad Frase icónica pronunciada por Neil Armstrong durante el alunizaje.
- Mar de la Tranquilidad Nombre del lugar seguro donde el módulo lunar aterrizó.
- S.D.C. Abreviatura en la placa dejada en la Luna que indica "Siglo Décimo del Calendario" con una referencia religiosa.
Full Transcripttap the text to seek
Hoy hablamos episodio 2326, la misión Apolo 11. Bienvenido a Hablamos, el podcast para aprender español cada día. Si escuchas este podcast cada día, tu español estará mejorando, eso está claro. Pero si quieres ir más rápido, hazte suscriptor premium.
Tendrás acceso a más de 2.000 episodios con transcripción, vocabulario y ejercicios. Además de un episodio premium extra cada viernes. Todo esto lo tienes en hoyhablamos.com. Hola oyente, ¿qué tal?
El 20 de julio de 1969 es una fecha que ya es historia de la humanidad. El hombre pisó por primera vez la luna. Se han cumplido 57 años desde esa hazaña.
De la misión que hizo posible ese hecho histórico es de lo que vamos a hablar en el episodio de hoy. Hoy hablamos de la misión Apolo 11. Es un pequeño paso para el hombre, pero un gran salto para la humanidad.
Estas palabras ya forman parte de la historia. Las dijo Neil Armstrong justo en el momento en que él mismo se convertía en historia, al ser el primer hombre en pisar la luna. Y la misión que hizo posible ese momento, la Apolo 11, es la protagonista del episodio de hoy. Se calcula que unos 650 millones de personas alrededor del mundo
vieron en vivo y en directo cómo la humanidad pisaba la luna por primera vez. Piénsalo un momento, oyente. 650 millones de personas mirando la misma imagen a la vez. Como entiendo que muchos de nosotros no vivimos ese día, ¿qué te parece si hacemos un viaje al pasado?
Vamos a intentar revivir aquel hito, aquel acontecimiento tan importante que marcó una época. Imaginémonos que estamos en Cabo Cañaveral, en Florida. Es la mañana del 16 de julio de 1969. Allí son las 9.32 minutos.
En horario internacional, la 1 y 32 minutos. El cohete Saturno V despega con tres hombres a bordo, Neil Armstrong, Michael Collins y Edwin Batts Aldrin. Pero no es un despegue cualquiera. es un hito histórico, es un paso más allá para la humanidad.
Pero también es una promesa y es una lucha de poder. Antes de continuar con la misión, si te parece, vamos a ponernos un poco en contexto histórico. Nos encontramos en plena Guerra Fría. La lucha por dominar el mundo divide el planeta en dos bloques.
Por un lado, Estados Unidos. Por el otro lado, la Unión Soviética. Como ya sabes, aquello era mucho más que una lucha entre dos países. Era la lucha del comunismo frente al capitalismo.
Y llegó un momento en que esa lucha ya no se conformaba con el control de la tierra. Se trasladó también al espacio y se convirtió en una carrera espacial.
Al principio, los soviéticos iban por delante. Se habían anotado tantos muy importantes. Lanzaron el Spatnik, el primer satélite artificial de la historia. Y poco después pusieron al primer ser humano en órbita, Yuri Gagarin.
Todo aquello estaba dejando un tanto humillados a los estadounidenses. Así que Estados Unidos decidió subir la apuesta. El 25 de mayo de 1961, el presidente Kennedy prometió ante el Congreso que un astronauta estadounidense pisaría la Luna antes del final de la década. Un año más tarde, en un discurso en la Universidad Rice, explicó por qué merecía la pena intentarlo.
Elegimos ir a la luna en esta década y hacer las otras cosas no porque sean fáciles, sino porque son difíciles. Y ahí es donde nos encontramos en este aumento de nuestro viaje, a pocos meses de que termine el plazo del fin de la década, con tres hombres dentro de un cohete dispuestos a cumplir esa promesa.
Una vez que despegaron, el Apolo 11 tardó tres días en recorrer los casi 385.000 kilómetros que lo separaban de su objetivo, la Luna. El día 19 entraron en la órbita lunar y llegó el día clave, el 20 de julio.
Lo primero que había que hacer de cara al alunizaje era que Armstrong y Aldrin pasaran a Ligel, Y fíjate en esa palabra, oyente. En la Tierra se aterriza, pero en la Luna se aluniza.
El Eagle era el módulo que se separaría del módulo de mando, el Colombia, y que se posaría sobre la superficie lunar con los dos astronautas dentro. Mientras tanto, el Colombia, con Collins dentro, se quedaría orbitando alrededor del satélite.
De hecho, cuando se separaron y vieron que todo funcionaba correctamente, Armstrong dijo, el Eagle tiene alas. Si algo hemos aprendido de las películas de astronautas y de las propias misiones espaciales es que el alunizaje es uno de los momentos más críticos de toda misión.
Y el alunizaje de esta misión tampoco fue sencillo. Resulta que, entre otras cosas, un error de cálculo llevó a la nave hacia una zona muy rocosa, llena de piedras enormes.
Posarse ahí podía acabar en tragedia. Había que tomar una decisión y Armstrong tomó el mando manual de la nave, voló unos segundos más y consiguió posarla en un lugar mucho más seguro, el mar de la tranquilidad.
Eran las 8 y 17 y 39 segundos. Todo el mundo mantenía la respiración, hasta que Armstrong se comunicó y dijo, Houston, aquí base tranquilidad. El eagle ha alunizado.
Y desde la tierra les dijeron, recibido tu tranquilidad. Lo recibimos en el suelo. Tienen aquí a un montón de tipos a punto de ponerse azules. Volvemos a respirar.
Muchas gracias. Unas horas después llegó el momento que pasaría la historia. Armstrong pisó la superficie lunar, conectó la cámara que llevaba y pronunció la frase con la que hemos empezado este episodio, con millones de miradas observándolo.
Fíjate si fue importante ese aumento que, según se dice, Neil Armstrong es una de las pocas personas del siglo XX que todavía se recordará en el siglo XX. Después bajó su compañero, Aldrin, y en total estuvieron algo más de dos horas sobre la superficie lunar.
¿Y qué hicieron en ese tiempo? Además de pasar a la historia, recogieron material del suelo lunar, hicieron otras pruebas científicas y tomaron fotografías.
Aunque, sin duda, esta misión se recuerda por otras cosas, como colocar la bandera de los Estados Unidos. Por cierto, parece ser que conseguir clavarla en la Luna fue más complicado de lo que parecía.
Otro dato curioso. Aunque Armstrong es el que ha pasado la historia, en la mayoría de las fotos, como la icónica junto a bandera, el astronauta que se ve es Aldrin. ¿Por qué? Porque era Armstrong quien sacaba las fotos.
Justo antes de sacar esa foto y con la bandera ya plantada en la Luna, se produjo una llamada entre el presidente Nixon y los astronautas. El presidente empezó diciendo…
Hola, Neil y Bass. Les hablo por teléfono desde el despacho VAL de la Casa Blanca. Y esta tiene que ser, sin duda, la llamada telefónica más histórica jamás realizada desde aquí. No alcanzo a expresar lo orgullosos que nos sentimos todos por lo que han logrado.
Para cada estadounidense, este debe ser el día más glorioso de nuestras vidas. Y estoy seguro de que los pueblos de todo el mundo se unen a nosotros para reconocer la inmensidad de esta hazaña.
Armstrong contestó. Gracias, señor presidente. Es un gran honor y un privilegio para nosotros estar aquí representando no solo a los Estados Unidos, sino a los hombres de paz de todas las naciones, a quienes poseen interés y curiosidad, y a aquellos que tienen una visión de futuro. Es un honor poder participar en el día de hoy.
También se dejó allí una placa donde se podía leer. Aquí los hombres del planeta Tierra pisaron por primera vez la luna, julio de 1969 d.C. Vinimos en paz, en nombre de toda la humanidad. Y hay un detalle curioso en esa placa.
S.D.C. S.D.C. El texto lo preparó un comité de la NASA y la Casa Blanca lo revisó. Años más tarde, unos redactores de discursos de Nixon contó que poner DC fue una decisión deliberada.
Decidieron dejar por escrito esas dos iniciales precisamente porque era una manera discreta de añadir una referencia religiosa. Es decir, que cualquiera que encuentre esa placa dentro de miles de años sabrá que los terrícolas de 1969 contaban el tiempo a partir de un hecho religioso.
Todo esto tiene más impacto de lo que parece. Como ya vimos al principio, aquello era mucho más que unas personas llegando a la luna por primera vez. Había también un mensaje político, un hemos llegado los primeros.
Ahora bien, seamos justos, porque esto tiene sus matices. Por un lado, la misión tuvo una dimensión científica y humana enorme, y los propios astronautas insistieron una y otra vez en hablar en nombre de toda la humanidad, y no solo de su país. Por otro lado, es difícil imaginar que un esfuerzo tan gigantesco y tan caro se hubiera hecho sin la presión de la carrera espacial. O sea, sin esta rivalidad y sin la Guerra Fría, seguramente nunca se hubiese invertido tanto en ciencia.
Aunque la motivación de esta carrera no fuese la mejor, una rivalidad entre países, el resultado sí fue positivo. Un montón de científicos trabajando duro y muchos recursos puestos a disposición de la ciencia. Gracias a esta carrera espacial también hubo avances científicos importantes.
Volviendo a la misión, 21 horas y 36 minutos después de alunizar, abandonaron la superficie lunar, se reunieron con Collins en el módulo de mando Colombia y emprendieron la vuelta a casa. Como hemos visto, esta era una misión muy mediática. Los Estados Unidos querían que el mundo entero fuera testigo en directo de lo que estaban logrando.
Es por eso que el último día que iban a estar en el espacio, el 23 de julio, se hizo una retransmisión donde los tres astronautas lanzaron unas palabras al mundo. Collins, por ejemplo, dijo...
Todo esto es posible solo gracias a la sangre, el sudor y las lágrimas de muchísimas personas. Todo lo que ven es a nosotros tres, pero bajo la superficie hay miles y miles de otros. Y a todos ellos me gustaría decirles muchas gracias.
Al día siguiente la nave entró en la atmósfera a una velocidad de unos 11.032 metros por segundo. Poco después, los tres hombres que fueron a la luna amenizaron en el Océano Pacífico, a 812 millas náuticas al suroeste de Hawái.
Y otra palabra para ti, oyente, amenizar es aterrizar sobre el agua. Enseguida fueron rescatados y llevados a un portaaviones que los estaba esperando a pocas millas de allí.
Los tres hombres iban envueltos en la bandera de los Estados Unidos. Así terminaba la misión del Apolo 11. La misión en la que la humanidad pisó la luna por primera vez en la historia. Pero es que esta misión fue mucho más que una misión espacial.
Fue, como dijo Armstrong, un paso para la humanidad. Así que, si te parece, vamos a terminar con las palabras de Aldrin en aquella retransmisión, porque explica muy bien lo que supuso todo esto. Él dijo…
Esto ha sido mucho más que tres hombres en una misión a la luna, más incluso que los esfuerzos de un equipo del gobierno y la industria, más incluso que los esfuerzos de una sola nación.
Sentimos que esto queda como un símbolo de la insaciable curiosidad de toda la humanidad por explorar lo desconocido. Hasta aquí el episodio de hoy. Y ya sabes, si te gusta este podcast y el trabajo diario que hacemos, tu colaboración sería de gran ayuda. Para colaborar puedes hacerte suscriptor premium.
Los suscriptores premium pueden escuchar el catálogo completo del podcast, con todos los episodios publicados desde 2017. También pueden leer la transcripción, ver explicaciones y hacer ejercicios en cada episodio. Hazte suscriptor premium en hoyhablamos.com. Muchas gracias por escucharnos.
Nos vemos en el episodio de mañana. Pasa un buen día. Hasta mañana.