2321. La Guerra Civil española
Vocabulary
- Golpe de Estado Refiere al intento fallido de los militares de derrocar al gobierno republicano.
- Frente Popular La coalición de izquierdas que ganó las elecciones en febrero de 1936, desencadenando la crisis.
- Dos Españas Describe la profunda división social y política del país en la época.
- Brigadas Internacionales Voluntarios extranjeros que lucharon en defensa de la República.
- Revolución de Asturias Un levantamiento obrero en 1934 que fue reprimido violentamente, exacerbando las tensiones.
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Hoy hablamos episodio 2321, la guerra civil española. Bienvenido, hoy hablamos el podcast para aprender español cada día. Si escuchas este podcast cada día, tu español estará mejorando, eso está claro. Pero si quieres ir más rápido, hazte suscriptor premium.
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Hola oyente, ¿qué tal? El escritor estadounidense Henry Miller dijo, cada guerra es una destrucción del espíritu humano. Y hoy vamos a hablar de una guerra que marcó profundamente a España. Hoy hablamos de la guerra civil española.
¿Cómo será el enemigo? Seguro que tienen mala cara, con los colmillos salidos. Dicen que no te disparan, sino que muerden y arrancan cuellos. Y algunos van con los ojos vendados.
Oyen tan bien que no les hace falta ver. ¿No habéis pensado que el enemigo es exactamente igual que nosotros? ¿Qué dices, José? Serán pobres infelices sacados de sus casas, como nosotros.
No seáis tan fantásticos, si somos todos primos hermanos. Eres un aguafiestas, ardolento. Este fragmento pertenece a la novela La península de las casas vacías, de David Ucles, donde, entre otras cosas, se habla de la guerra civil española.
Y de esa guerra civil, que fue, como dice el texto, una guerra entre primos hermanos, es de lo que vamos a hablar hoy. Hablamos de este tema porque en unos días se cumplen 90 años desde el inicio de la guerra civil.
A lo largo de este episodio vamos a ver qué fue la guerra civil, sus causas, su desarrollo y sus consecuencias. Pero antes de nada, situémonos. Para que todos sepamos de qué estamos hablando, podríamos resumirlo así.
La guerra civil española fue un conflicto bélico que tuvo lugar en España entre el 17 de julio de 1936 y el 1 de abril de 1939. En ella se enfrentaron dos bandos, el bando republicano y el bando sublevado, también llamado nacional.
La primera pregunta que nos tenemos que hacer es ¿por qué surge este conflicto? ¿Cuáles fueron sus causas? La respuesta sencilla es que hubo un golpe de estado. Es decir, un grupo de militares intentó derrocar al gobierno de la Segunda República.
Intentó derribarlo por la fuerza. Y hablamos de un gobierno que, además, había sido elegido de manera democrática. Pero para entender ese golpe, primero tenemos que entender cómo era la España de aquella época. Y la mejor forma de resumirlo es esta.
Era un país profundamente dividido. Tan dividido que muchas veces se hablaba de las dos Españas. Dos formas de entender el país que llevaban décadas enfrentándose. ¿En qué se dividían?
Sobre todo, en cuatro grandes cuestiones. La primera era cuestión social. España seguía siendo un país mayoritariamente agrícola y tremendamente desigual. En el sur, sobre todo, había enormes fincas en manos de unos pocos propietarios, mientras millones de campesinos trabajaban esas tierras sin tener nada, muchas veces pasando hambre.
Esos campesinos y los obreros de las ciudades pedían cambios profundos. En cambio, los grandes propietarios y las clases altas querían que todo siguiera exactamente igual.
La segunda era la cuestión religiosa. España era un país muy católico y la iglesia tenía muchísimo poder e influencia. especialmente en la educación. Para una parte de la población, la religión era un pilar intocable.
Para la otra, la iglesia era un freno para modernizar el país y defendían separarla del Estado por completo. La tercera era el papel del ejército, Muchos militares se veían a sí mismos como los guardianes de la unidad y del orden de España.
Estaban acostumbrados a meterse en política y miraban con desconfianza cualquier reforma que, según ellos, pusiera en peligro el país. Y la cuarta era cuestión territorial. Regiones como Cataluña y el País Vasco reclamaban más autonomía, más capacidad para gobernarse a sí mismas.
Para unos, eso era un derecho legítimo. Para otros, una amenaza directa contra la unidad de España. Sobre este terreno tan delicado llega la Segunda República.
En 1931 se proclama y con ella se pone fin a la monarquía. El rey Alfonso XIII abandona España. Poco antes, el país había vivido bajo la dictadura del general Primo de Rivera, que gobernó entre 1923 y 1930.
Así que imagínate el cambio. En muy poco tiempo se pasa de una dictadura y una monarquía a una república con una constitución democrática. La nueva república intentó transformar el país a gran velocidad. Fue una auténtica revolución democrática con reformas muy avanzadas para su época.
Es decir, hizo cambios importantes en todas las cuestiones que más dividían a España. Para una parte del país, esas reformas eran la modernización que llevaban siglos esperando.
pero para la otra eran un ataque contra sus valores tradicionales como la religión, el orden y la unidad nacional. A partir de ahí, el ambiente se fue tensando cada vez más.
Los gobiernos se alternaban entre izquierda y derecha, y cada uno deshacía lo que había hecho el anterior. En los cinco años que duró la Segunda República, España celebró tres elecciones generales y cambió de gobierno más de doce veces. Algunos gabinetes duraron solo unos meses.
De hecho, en 1936, entre febrero y julio, justo antes del golpe de estado, hubo cuatro gobiernos distintos. Esa inestabilidad constante da una idea de lo difícil que era gobernar el país en aquel momento.
También durante esos años hubo un intento de golpe de estado que fracasó. Eso ocurrió en 1932. Hubo varias huelgas y muchos episodios de violencia. En 1934, por ejemplo, se produjo una revolución obrera en Asturias que el ejército reprimió con muchísima dureza.
Cada evento de este tipo dejaba a la sociedad más rota y dividida. Empujaba a los dos bandos hacia posiciones más extremas. Y así llegamos a 1936. En febrero se celebran elecciones y gana una coalición de izquierdas llamada Frente Popular.
La derecha encaja mal esa derrota y el clima se vuelve casi insoportable. En julio, dos asesinatos terminan de encender la mecha. Primero, el de José Castillo, un oficial de las fuerzas de seguridad de ideología de izquierdas. Y como represalia, el de José Calvo Sotelo, uno de los principales líderes de la oposición de derechas.
Que asesinaran a un político tan importante fue una auténtica conmoción para las personas de derechas. En medio de todo este ambiente se produce el intento de golpe de Estado.
Ocurre el 17 de julio de 1936 y lo protagonizan los militares del África Española. Estos militares consiguieron el control de una parte del país, pero no de todo. Por tanto, el golpe de estado fracasó inicialmente porque no consiguieron su objetivo de controlar todo el país y derrocar al gobierno. Sin embargo, lograron controlar suficiente territorio como para iniciar una guerra civil.
De esta forma, España quedó partida en dos, en dos bandos. A grandes rasgos, ¿cómo quedó dividida España? Digamos que el gobierno de la Segunda República mantenía el control de Madrid y de las grandes ciudades como Barcelona, Valencia, Bilbao o Málaga.
Sevilla, sin embargo, cayó pronto en manos de los sublevados. Los sublevados controlaban buena parte de la España rural, además de los territorios de África, Canarias y Baleares.
Llegados a este punto, más o menos ya sabemos cómo era cada uno de estos dos bandos. El bando republicano era el que apoyaba al gobierno legítimo de la Segunda República. Era el bando de ideología progresista. De hecho, se les conocía como Los Rojos.
Dentro de él había partidos de ideología republicana, socialdemócrata, liberal, socialista, comunista y anarquista. También había sindicatos, intelectuales, obreros y campesinos.
Eran ideologías distintas, pero todas tenían algo en común. Eran antifascistas. Era un bando laico y defendía cosas como el divorcio, la igualdad entre hombres y mujeres o un reparto más justo de la tierra y la riqueza.
¿Qué apoyos internacionales tuvo? Por un lado, la Unión Soviética y, por otro, las brigadas internacionales, que eran voluntarios extranjeros llegados, sobre todo, del resto de Europa y de Estados Unidos.
El bando sublevado, o también llamado nacional, estaba formado por los militares que se alzaron contra el gobierno legítimo. Dentro de él estaba también la parte más conservadora y tradicional de la población, sectores católicos y monárquicos como el clero, las clases altas, los falangistas y los grandes terratenientes.
El gran líder de este bando fue Francisco Franco. Él se convirtió en dictador de España cuando ganaron la guerra y fue dictador hasta su muerte en el año 1975.
Pero Franco no fue el líder inicial del golpe de estado. De hecho, había dos militares que estaban por encima de él en la jerarquía, José Sanjurjo y Emilio Mola. El que estaba llamado a liderar la sublevación no era Franco, sino José Sanjurjo.
Sin embargo, Sanjurjo murió en un accidente de avión apenas tres días después del golpe, el 20 de julio de 1936, y Emilio Mola, que fue el que planificó toda la conspiración, también murió en otro accidente de aviación, en 1937.
Con la muerte de los dos, el camino quedó libre para que Franco se convirtiera en el líder indiscutible del bando. Con qué apoyos internacionales contó. Sus dos grandes aliados fueron la Alemania nazi y la Italia fascista.
¿Y cómo fue el desarrollo de la guerra? Tras el inicio, una primera etapa en la que los dos bandos se fueron posicionando. Aquí, el gran hito de los republicanos fue la resistencia de Madrid, que aguantó casi hasta el final.
Uno de los momentos que marcó un antes y un después, por su crueldad y por su enorme impacto internacional, fue el bombardeo de Guernica. ¿Qué ocurre allí? Pues que en abril de 1937 los aviones alemanes destruyeron este pueblo vasco y provocaron una auténtica masacre entre la población.
De hecho, uno de los retratos más terribles de aquel episodio es el famoso cuadro de Picasso, que se llama precisamente Guernica. El conflicto se volvió más intenso a lo largo de 1937, con batallas tan importantes como la de Teruel.
Esta batalla fue clave porque el bando sublevado consiguió llegar al mar Mediterráneo. ¿Y qué supuso esto? Pues que el territorio que controlaban los republicanos quedó partido en dos.
Como resumen de esta etapa, podemos decir que el bando sublevado se llevó la mayoría de las victorias, lo que le dio más control sobre el territorio. Y fue también la época en la que la población civil empezó a sufrir las consecuencias de la guerra de forma mucho más cruenta.
El final de la Guerra Civil llega entre 1938 y abril de 1939. En este tramo tiene lugar la Batalla del Ebro. Fue una de las más duras de todo el conflicto y fue decisiva para el devenir de la guerra.
Fue una ofensiva republicana que cruzó el río Ebro para frenar el avance de los sublevados hacia Valencia y romper el aislamiento de Cataluña y así volver a unir los dos territorios republicanos divididos.
Los republicanos perdieron la batalla y tuvieron que volver a las posiciones iniciales, pero con su ejército prácticamente destrozado. Fue una de las derrotas definitivas del bando republicano. hubo 100.000 muertos de ambos bandos solo en esta batalla.
Esta victoria permitió al bando sublevado tomar primero Barcelona, en enero de 1939, y hacerse con Madrid poco después, el 28 de marzo de 1939. Tres días más tarde, el 1 de abril de 1939, Francisco Franco declaró el final de la guerra.
Y con él empezaba la dictadura franquista. ¿Y cuáles fueron las consecuencias de la Guerra Civil Española? La sombra de la Guerra Civil fue y sigue siendo muy alargada.
Lo primero, las muertes y la represión. Se calcula que el bando sulevado ejecutó a unas 150.000 personas entre 1936 y 1945, de las cuales alrededor de 125.000 fueron durante la guerra.
y unas 25.000 durante los primeros años de la dictadura. Estos no fueron los muertos en las batallas, sino personas que fueron detenidas y ejecutadas por formar parte del bando enemigo o por tener ideas políticas republicanas o ideas contrarias a la dictadura.
La dictadura duró hasta 1975. Ten en cuenta que esta dictadura supuso, al principio, un fuerte aislamiento internacional. De hecho, España no pudo entrar en la ONU hasta el año 1955.
Recuperarse de los desastres de la guerra fue una tarea durísima. Y no solo por la represión, sino por la cantidad de muertes y porque el país quedó completamente devastado. La guerra civil española significó pobreza, represión, exilio, dolor, crisis económica, hambre. Significó, en definitiva, tener que superar una guerra muy dura entre hermanos.
Cuando preparaba este episodio, leía que el conflicto dejó en España un legado de división y de sufrimiento, un legado cuyas consecuencias se siguieron notando durante las décadas siguientes.
El próximo 17 de julio se cumplen 90 años del inicio de la Guerra Civil Española. Y ojalá nos sirva para darnos cuenta de algo, Una guerra nunca es la solución, y mucho menos entre compatriotas, porque el dolor que genera se mete tan dentro del corazón que hacen falta varias generaciones para superarlo.
Hasta aquel episodio de hoy.